"Ni Patxi López ni Albert Rivera ni Pablo Iglesias ni nadie. Fue Diego, el hijo de Carolina Bescansa, el protagonista indiscutible de la apertura de las Cortes en la XI legislatura".
Rubén Velasco ha tomado posesión este jueves como parlamentario de Podemos en Navarra, en sustitución de Eduardo Santos, que deja su acta en la Cámara foral para ser diputado en el Congreso.
El secretario general del PSOE asegura que un posible pacto de gobernabilidad con esta fuerza política no incluirá un referéndum sobre la autodeterminación en Cataluña.
La señora Carmena vuelve a la carga. En esta ocasión no se trata de cambiar el nombre de una calle sino utilizar la cabalgata de reyes para sumirnos en su peculiar sentido de la discriminación positiva.
Antes de que la pelota cayese al suelo tras el recuento electoral, ya estaba Pablo M. Iglesias poniendo condiciones al PSOE para apoyar a Sánchez como eventual presidente del Gobierno.
Más allá del varapalo al nacionalismo, la primera lectura de estas elecciones en Navarra es que solo el populismo indefinido de Podemos puede sacar pecho. Los demás lavan sus miserias a escondidas.
La encuesta de Antena 3 le otorga al Partido Popular entre 121 y 124 escaños, mientras que la de TVE le otorga entre 112 y 118 escaños. El PSOE sería segunda fuerza y Podemos tercera. Ciudadanos se quedaría en cuarto lugar.
El PSOE consigue 90 diputados, Podemos y sus marcas logran 69 escaños y C's, 40, mientras que los nacionalistas pierden fuelle pero siguen siendo decisivos.
El secretario general de Podemos Aragón ha destacado en Cintruénigo que "los socialistas de corazón de la Ribera saben que en estas elecciones votar socialista es votar a Podemos".
Durante el debate a tres, Pedro Sánchez le ha reprochado al populista Iglesias sus pactos en Navarra con Bildu, que sigue sin condenar el terrorismo de ETA.