• martes, 16 de julio de 2024
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OSASUNA

La épica historia de Osasuna que la UEFA se quiere cargar: de la ruina a Europa en sólo 9 años

"Nos hemos dejado la piel para remontar una situación muy delicada, limpiar nuestra casa a fondo y recuperar la confianza y el cariño de todos", aseguran desde la entidad. 

Jugadores y cuerpo técnico de Osasuna durante las celebraciones a la finalización del encuentro correspondiente a la última jornada de primera división que han disputado hoy domingo frente al Girona en el estadio de el Sadar, en Pamplona. CA OSASUNA
Jugadores y cuerpo técnico de Osasuna celebran la clasificación del equipo para la Conference League al término del último partido de Liga en El Sadar. CA OSASUNA

Nadie se explica como es posible que la UEFA castigue a un club que es un ejemplo por darle un giro total a su situación deportiva y económica nueve años después dirigida por una directiva que ha perseguido la corrupción y a todos los que mancharon el nombre y la historia del club. De estar hundido en la ruina económica tras el descenso a Segunda División en junio de 2014, a lograr solo nueve años después una final de Copa del Rey ante el Real Madrid y la clasificación para la Conference League.

Osasuna afrontó una situación límite en junio de 2014. El descenso a Segunda División destapó la verdadera situación económica del club con casi cien millones de deuda. Una gigantesca deuda no reconocida por la directiva de aquel entonces que se había generado por no pagar impuestos durante años y por sustracciones de dinero de las cuentas de la entidad por parte de algunos de los directivos.

El presidente Miguel Archanco intentó reconducir la herencia económica de su antecesor Patxi Izco Ilundáin, pero la bola de nieve se lo llevó por delante. La situación era tan insostenible que se vio obligado a presentar su dimisión tomando las riendas del club una gestora que concluyó con la llegada de Luis Sabalza a la presidencia en diciembre de 2014. Ese día Iberdrola cortó la luz del estadio por impago.

La nueva directiva se encontraba ante sí una situación crítica con el equipo en Segunda División, una deuda cercana a los 100 millones de euros que quintuplicaba el presupuesto del club y que impedía el funcionamiento normal de la entidad y una falta de documentación en los archivos que impedía aclarar todo lo sucedido.

Para hacer frente a la altísima deuda, el club navarro tuvo que desprenderse de todo su patrimonio, especialmente el estadio de El Sadar y Tajonar, y la conocida como 'ley Osasuna' del Parlamento Foral evitaron la desaparición. Semanas más tarde, el 18 de febrero de 2015 el club recibiría un informe de una auditoría encargada por LaLiga que reflejaba la salida de las cuentas del club de casi 2,5 millones de euros. Al día siguiente, el 19 de febrero, el presidente y el vicepresidente del club acudieron a los Juzgados a interponer una denuncia que es la que da origen a toda la investigación.

A la complicada situación deportiva del club, que evitó el descenso a Segunda B en el último minuto de la temporada 2014-15 en Sabadell (2-2) con un gol de Miguel Flaño de cabeza que hubiese significado muy probablemente la desaparición de Osasuna, se unieron posteriormente las sorprendentes declaraciones del exgerente Ángel Vizcay reconociendo amaños en partidos de Osasuna y señalando a jugadores, directivos y presidentes.

Los jugadores y el cuerpo técnico de Osasuna agradecen a la afición rojilla el apoyo recibido tras la derrota en la final de la Copa del Rey 2023 frente al Real Madrid. IÑIGO ALZUGARAY
La afición rojilla en la final de la Copa del Rey 2023 frente al Real Madrid. IÑIGO ALZUGARAY

Los juicios posteriores dejaron fuertes condenas a los antiguos responsables del club. Luis Sabalza como presidente de Osasuna actuó como acusación particular en el caso al sentirse muy perjudicado por la imagen.

Pese a la 'tormenta', Osasuna consiguió estabilizar su situación deportiva. En la temporada 2015-2016 el equipo, dirigido por Enrique Martín, logró el ascenso a Primera División de forma inesperada. La directiva del club tomó entonces la decisión de invertir 'poco' en la plantilla y reservar el máximo dinero posible para el pago de deudas, lo que provocó que el equipo prácticamente estuviese descendido en el mes de diciembre.

En la temporada 2017-2018 llegaba a la dirección deportiva Braulio Vázquez, figura importante en la buena evolución deportiva posterior y tan solo una temporada más tarde el club contrata a Jagoba Arrasate. Su llegada fue providencial. La primera temporada es extraordinaria y culmina con el título de campeón de Segunda. La conexión entre el equipo y la grada funcionaron a la perfección, después de un año triste con Diego Martínez.

Recepción institucional del Ayuntamiento de Pamplona a directivos y capitanes del Club Atlético Osasuna, subcampeón de la Copa del Rey. JASMINA AHMETSPAHIC
Recepción institucional del Ayuntamiento de Pamplona a directivos y capitanes del Club Atlético Osasuna, subcampeón de la Copa del Rey. JASMINA AHMETSPAHIC

El club rojillo se lanzó también a la remodelación del estadio de El Sadar, donde tuvo que 'torear' el covid-19 y la crisis posterior. Ahora cumple la quinta campaña consecutiva en primera división con un estadio casi nuevo, 20.000 socios y una estabilidad económica y deportiva envidiables.

Tal es el caso, que con Jagoba Arrasate han conseguido esta temporada disputar la final de la Copa del Rey por segunda vez en su centenaria historia y alcanzar la clasificación para jugar la Conference League que la UEFA les niega injustamente.

“Entendemos que el objetivo de UEFA es erradicar la corrupción del fútbol, objetivo que compartimos absolutamente en Osasuna. Sin embargo, no tiene ninguna lógica que las personas que llevan nueve años dejándose la vida para reflotar el club, perseguir a sus antiguos directivos y recuperar el buen nombre de Osasuna sean ahora castigadas. No lo puedo entender”, señala su director general, Fran Canal.

“Hay una sentencia del Tribunal Supremo a la que se llega porque Osasuna presentó una denuncia en 2015 y que deja claro que el club no fue culpable. Por supuesto que respetamos la justicia de UEFA, pero no puede ser que quien denuncia sea castigado. ¿Haces un reglamento para limpiar el fútbol y sancionas a quienes limpian? Es muy fácil entonces saber qué harán los próximos dirigentes de un club europeo cuando se enfrenten a una situación similar”, añade Canal.

Luis Sabalza, presidente de Osasuna, y Fran Canal, director general del club, durante el balance de fin de año en la sala de prensa El Sadar (15). IÑIGO ALZUGARAY
Luis Sabalza, presidente de Osasuna, y Fran Canal, director general del club. IÑIGO ALZUGARAY

Para el director general de Osasuna, que en apenas nueve años hayan conseguido darle la vuelta a la situación le parece "increíble", pasando de  una deuda neta del club en 2014 superior a 80 millones de euros y que cuatro años después, en 2018, se había reducido hasta los 7 millones de euros. 

“Lo que ha pasado con Osasuna en estos años es un milagro. El descenso de 2014 fue durísimo y la inercia del caos que provocó casi nos lleva a la desaparición en 2015. Cada día salía una nueva deuda, faltaba documentación por todos los sitios, no había previsiones de tesorería… Llegábamos a trabajar y cada día nos encontrábamos con alguna sorpresa”, añade Canal.

Una reconstrucción encabezada por Luis Sabalza, que en 2014 se puso al frente del club y que hipotecó todo lo que tenía para reunir el aval necesario para ser presidente.  “Lo que hizo Luis Sabalza en 2014 no lo hubiese hecho prácticamente nadie.  No le gusta que lo cuente, pero durante muchos meses vivió con dinero que le prestaban amigos y del crédito de la tarjeta, que reponía cuando le llegaba la pensión. Yo, viendo lo que había dentro, pensé que estaba loco porque el riesgo era altísimo. Salió bien, pero tuvo que tomar decisiones muy difíciles. Por eso me duele que nos quieran sancionar cuando Luis ha sido un hombre muy valiente y su esfuerzo no merece esto”, defiende Fran Canal.

Presentación oficial de la nueva junta directiva de Osasuna presidida por Luis Sabalza. MIGUEL OSÉS
Presentación oficial de la nueva junta directiva de Osasuna presidida por Luis Sabalza. MIGUEL OSÉS

“El tema judicial ha sido sin duda el más complicado. Desde que presentamos la denuncia en 2015 no sé ni la de juicios, recursos, autos y sentencias que ha habido. Ha sido una locura durante casi nueve años hasta que el Tribunal Supremo resolvió ya este año. Es el trabajo del que más orgullosos nos sentimos en el club porque ha sido clave para poder trabajar con una cierta estabilidad. El panorama era muy difícil para el club y hemos conseguido recuperar parte del dinero”.

“En 2014 creo que todos hubiésemos firmado estabilizarnos en Segunda e ir pagando poco a pocos las deudas. ¿Volver a Primera? Eso quedaba lejísimos y creo que nadie lo contemplaba. Y ahora mismo estamos en Primera con un proyecto muy bonito, un estadio reformado que es el orgullo de todos los que formamos parte de Osasuna, y una imagen y un nombre que vuelve a ser admirado y querido por muchos”, añade.

A Canal, al margen de la posible sanción de la UEFA, le duele mucho el daño que se le hace a la imagen de Osasuna. "Nos hemos dejado la piel para remontar una situación muy delicada, limpiar nuestra casa a fondo y recuperar la confianza y el cariño de todos. La implicación del presidente, la Junta y todos los trabajadores ha sido brutal y este tipo de acontecimientos pueden llevar al desánimo. Pero tenemos claro que hicimos lo correcto y que tenemos que seguir actuando igual". concluye.


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