• viernes, 30 de octubre de 2026
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PAMPLONA

La antigua ikastola Jaso, más cerca de desaparecer: avanza el derribo del edificio más conflictivo de Pamplona

El Consorcio Alta Velocidad ha aprobado el convenio que permitirá tramitar las licencias y licitar la demolición de un inmueble marcado por los problemas de inseguridad.

Edificio de la antigua ikastola Jaso. PABLO LASAOSA
Edificio de la antigua ikastola Jaso. PABLO LASAOSA

La antigua ikastola Jaso de Pamplona, ubicada en el barrio de Echavacoiz y convertida durante los últimos años en uno de los principales focos de inseguridad de Pamplona, está más cerca de su derribo. El Gobierno de Navarra ha dado un nuevo paso administrativo para demoler el edificio, que ha acumulado incendios, peleas, agresiones y cientos de denuncias relacionadas con su ocupación ilegal.

El Consorcio Alta Velocidad-Comarca de Pamplona ha aprobado el convenio que permitirá comenzar los trámites para derribar las antiguas instalaciones de Jaso. La decisión llega después de años de reclamaciones vecinales y de sucesivos anuncios del Ayuntamiento de Joseba Asiron que no se han traducido todavía en la desaparición del inmueble.

El acuerdo, aprobado este 30 de octubre de 2026, incluye cuatro parcelas del ámbito del PSIS de Echavacoiz, una de ellas ocupada por la antigua ikastola. Las demoliciones se adelantarán al desarrollo general del proyecto urbanístico por razones de seguridad.

La firma del convenio habilita a la Dirección General de Obras Públicas e Infraestructuras del Gobierno de Navarra para iniciar la tramitación de las licencias de obras y, posteriormente, licitar los derribos.

No obstante, la aprobación no significa que la demolición de la antigua ikastola Jaso vaya a ser inmediata. Todavía deben completarse los procedimientos administrativos necesarios y no se ha comunicado una fecha concreta para la entrada de las máquinas.

La noticia supone un avance en un conflicto que lleva años enquistado en Echavacoiz y que se ha convertido en uno de los problemas de seguridad más persistentes de Pamplona. El edificio, situado en la avenida de Aróstegui, ha sido escenario de numerosos incidentes relacionados con las personas que lo ocupan ilegalmente.

Los últimos datos oficiales conocidos reflejan la gravedad de la situación. Según la información facilitada por la Policía Municipal de Pamplona, las personas vinculadas a la ocupación de la antigua ikastola Jaso han acumulado 242 denuncias en lo que va de 2026.

Entre esas denuncias figuran 134 hurtos, 40 robos con fuerza, 26 robos con violencia, 13 delitos de lesiones, nueve amenazas y dos agresiones sexuales. Se trata de denuncias interpuestas entre personas del propio asentamiento, según la información conocida por este periódico.

Especialmente preocupante ha sido el incremento de los robos con violencia, que han pasado de 15 a 26, lo que supone una subida del 73,3%. Los hurtos también han aumentado un 18,5%, mientras que otras modalidades delictivas han registrado descensos.

Durante 2026, la Policía Municipal ha realizado además 45 intervenciones relacionadas con estas instalaciones. El balance conocido en octubre situaba en 62 la media de personas que habían pernoctado en el inmueble durante los seis meses anteriores, aunque algo más de una treintena permanecía allí habitualmente.

A estos datos se suman los numerosos episodios violentos que han tenido como escenario la antigua ikastola Jaso. Uno de los más graves ocurrió en septiembre, cuando un hombre sufrió un apuñalamiento de extrema gravedad en el inmueble.

La investigación terminó con el ingreso en prisión provisional sin fianza del acusado de intentar matar a la víctima con una navaja. El ataque estuvo cerca de alcanzarle la yugular, según la información judicial publicada entonces.

El edificio también ha sido escenario de reyertas con armas blancas, enfrentamientos entre ocupantes e intervenciones policiales. En agosto, una pelea a navajazos terminó con el ingreso en prisión de cuatro hombres implicados en los hechos.

Los incendios han sido otro de los problemas recurrentes de las antiguas instalaciones educativas. El pasado 7 de enero, los bomberos tuvieron que intervenir en un fuego declarado en el inmueble ocupado, donde fue necesario evacuar a personas que se encontraban en su interior.

Meses después, el 26 de agosto, los servicios de emergencia volvieron a actuar por otro incendio en la antigua ikastola. Estos episodios han puesto de manifiesto los riesgos existentes en un edificio deteriorado que continúa siendo utilizado como alojamiento irregular.

El abandono también ha provocado graves problemas de insalubridad. El pasado mes de mayo, este periódico mostró el estado de las instalaciones, con toneladas de basura, suciedad y presencia de ratas tras años de ocupación.

La propia ikastola Jaso había reclamado públicamente una solución urgente. El 30 de julio de 2025, sus responsables pidieron al Consorcio de Alta Velocidad que acelerase los trámites para facilitar el convenio que permitiese derribar las antiguas instalaciones.

La entidad educativa manifestó entonces su “máxima preocupación” por la situación y advirtió de que las personas que vivían en el edificio corrían “un grave peligro” debido a su estado de conservación.

También expresó su comprensión hacia el malestar de los vecinos de Echavacoiz y recordó que llevaba tres años presentando denuncias para solicitar el desalojo del inmueble.

Mientras tanto, el derribo se ha convertido en motivo de enfrentamiento político en el Ayuntamiento de Pamplona. El equipo de gobierno de Joseba Asiron ha anunciado avances en distintos momentos, pero la demolición ha seguido pendiente.

En septiembre de 2025, el Consistorio comunicó que se estaban impulsando los trámites para acabar con las instalaciones. Sin embargo, más de un año después, el edificio sigue en pie y el problema de su ocupación no se ha resuelto.

El pasado 14 de octubre de 2026, el concejal de Urbanismo, Joxe Abaurrea, de EH Bildu, responsabilizó a la falta de autorización judicial de que no se hubiera podido ejecutar el desalojo.

Sus explicaciones provocaron críticas de UPN, que reprochó al equipo de gobierno municipal los retrasos acumulados y el mantenimiento de una situación marcada por los incendios, las peleas y los problemas de inseguridad.

Ahora, el acuerdo del Consorcio Alta Velocidad-Comarca de Pamplona abre una nueva fase administrativa para el derribo de la antigua ikastola Jaso. El convenio establece que será el Departamento de Cohesión Territorial del Gobierno de Navarra el encargado de anticipar los gastos necesarios para ejecutar las demoliciones.

Estos costes incluirán tanto los trabajos de derribo como la dirección facultativa de las obras. Las cantidades adelantadas por el Ejecutivo foral se recuperarán cuando comiencen las actuaciones de urbanización previstas en el PSIS de Echavacoiz.

La medida se enmarca en la modificación del plan urbanístico aprobada definitivamente por el Gobierno de Navarra el 21 de octubre de 2026, que contempla la construcción de 11.500 viviendas y la futura estación de alta velocidad de Pamplona.

Por el momento, la siguiente fase consistirá en tramitar las licencias de obras y preparar la licitación de las demoliciones, entre ellas la del edificio de la antigua ikastola Jaso, para el que todavía no se ha establecido un calendario concreto de derribo.

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