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PAMPLONA

El tramo de río en Pamplona que va a convertirse en una reserva fluvial con un camino peatonal

Hay una parcela de más de 24.000 m2, que "en otro tiempo contó con una amplia actividad industrial asociada a la antigua harinera".

Imagen de archivo de la zona objeto de la actuación. AYUNTAMIENTO DE PAMPLONA
Imagen de archivo de la zona objeto de la actuación. AYUNTAMIENTO DE PAMPLONA

La Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de Pamplona ha aprobado este martes la licitación del contrato de redacción del proyecto de reserva fluvial del molino de Ilundáin, actuación que se incluye en el proyecto RUNA 2025, financiado con fondos europeos Next Generation EU.

Se trata de renaturalizar esa zona limítrofe con Barañáin con el objetivo de "ponerla en valor en términos ecológicos y medioambientales y generar un espacio al alcance de la ciudadanía".

Según han informado desde el Consistorio en una nota de prensa, el contrato incluye la dirección de obra en el caso de que esta se lleve a cabo. Estos trabajos cuentan con un presupuesto de 135.100,74 euros y un plazo de ejecución de 16 semanas.

Entre el puente de Landaben y la Ripa que sirve de límite con Barañáin, se extiende una parcela de más de 24.000 metros cuadrados, que "en otro tiempo contó con una amplia actividad industrial asociada a la antigua harinera". Esos terrenos se ubican junto al río Arga en disposición de fondo de saco y se propone que se conviertan en un espacio de reserva fluvial inundable.

El proyecto debe responder al de un parque fluvial, potenciando sus valores naturales tanto en la ribera del cauce del río Arga como en los terrenos adyacentes, corrigiendo impactos preexistentes y mejorando su funcionamiento hidráulico.

Su integración en el parque fluvial de Pamplona y la mejora de las conexiones peatonales que pretende el proyecto "no deben interferir en la evolución natural del entorno del río para que se desarrollen ecosistemas característicos, con especies de interés como el visón".

En definitiva, se creará un corredor natural en un medio "eminentemente urbano pero funcional y valioso, ecológicamente hablando, para facilitar la accesibilidad de la ciudadanía a este espacio". Se mejorará, además, el funcionamiento hidráulico, creando un espacio inundable en la parcela adyacente y se mantendrá e integrarán en el espacio público las ruinas del molino de Ilundáin.

Este contrato pretende transformar la ciudad utilizando sus cursos fluviales como lugares de encuentro entre la trama urbana y el ecosistema natural, a la vez que se potencian estas infraestructuras verdes y azules y se transforman en ejes vertebradores de un espacio urbano en el que la ciudadanía "deja de vivir de espaldas a sus ríos y comprende que el paisaje y el respeto al medio natural constituyen las mejores herramientas para luchar contra los efectos desfavorables del cambio climático".

Así las cosas, el proyecto deberá recoger actuaciones como la eliminación de las escolleras que conforma el canal de derivación del molino de Ilundáin y la valoración de la creación-estabilización de los márgenes de taludes de orilla priorizando soluciones de bioingeniería.

La naturalización del espacio se llevará a cabo mediante aportación de tierras vegetales, eliminación de especies alóctonas y ejecución de plantaciones con especies arbustivas y arbóreas autóctonas riparias.

Las edificaciones de la harinera existentes en su día se derribaron en su totalidad, manteniendo aquellas en las que se ha comprobado un valor arqueológico.

Las ruinas del molino se deberán integrar en el parque, incluyendo las medidas necesarias de seguridad frente al riesgo de caídas y las medidas divulgativas y de sensibilización a la ciudadanía que se propongan, todo ello de acuerdo con la Institución Príncipe de Viana.

El proyecto debe plantear una propuesta de intervención en el canal de Ilundáin. Se creará un camino con una anchura no inferior a 3 metros que dará continuidad peatonal y de tránsito de bicicletas al corredor de la margen izquierda.

Se proponen incorporar al parque praderas naturales y zonas húmedas que permitan diversificar la linealidad del río para que la vegetación y el agua se mantengan.

Se deberá favorecer también la presencia del visón europeo, especie catalogada como en peligro crítico de extinción, aplicando los criterios recogidos en el informe de distribución de visón europeo en Pamplona.

El proyecto RUNA 2025 ha obtenido 2,7 millones de euros en la convocatoria de ayudas de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, financiado por la Unión Europea y los fondos Next Generation EU.

La Escuela de Sostenibilidad y las acciones de sensibilización se incluyen también en los compromisos de la Agenda Urbana Pamplona 2023 y en la Estrategia Go Green Pamplona.


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