• martes, 27 de febrero de 2024
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COMERCIO LOCAL

El restaurante de moda en un pueblo de Navarra: hay que reservar con semanas de antelación

Su compromiso con la calidad, la excelente atención al cliente y sus precios ajustados son el secreto de su éxito.

Fernando Etayo, propietario del Fogón de Etayo.
Fernando Etayo, propietario del Fogón de Etayo.

En el corazón de Puente la Reina se encuentra un rincón gastronómico de renombre, un refugio para los amantes de la carne y los sabores auténticos. El Fogón de Etayo, un restaurante que abrió sus puertas en 2014, ha ganado una merecida fama por su excepcional oferta culinaria, donde los protagonistas indiscutibles son las carnes de Navarra, los espárragos y pimientos del piquillo de producción propia, y un compromiso inquebrantable con la calidad.

Fernando Etayo y su esposa, Soraya Pérez, son los cerebros y el alma detrás de esta joya gastronómica. Su historia comenzó con la pasión por la cocina y el deseo de crear un lugar donde los comensales pudieran disfrutar de los sabores auténticos de Navarra. Sin embargo, no se trata de un restaurante común; El Fogón de Etayo ha llevado su compromiso con la calidad a niveles insospechados.

Así lo explica el propio Fernando, que asegura que "en hostelería está casi todo inventado, así que o te aseguras de que lo que haces, lo haces muy bien, o es muy difícil sobrevivir en este mundo".

Por eso, uno de los aspectos que hace destacar a este restaurante es su filosofía de calidad sobre cantidad. Aunque su acogedor comedor tiene capacidad para 50 comensales, el límite autoimpuesto es de 40 reservas. La razón es simple: prefieren ofrecer una experiencia excepcional a un número menor de clientes "que se sientan atendidos y satisfechos" en lugar de abarrotar el local y comprometer la atención al detalle. Este enfoque ha llevado al restaurante a disfrutar de una demanda constante, y para encontrar un hueco en su apretada agenda, es necesario realizar una reserva con al menos dos semanas de antelación.

El Fogón de Etayo ofrece una variedad de opciones culinarias para satisfacer los paladares más exigentes. Entre las opciones destacadas se encuentran un exquisito menú degustación a base de jamón ibérico, ensalada mixta, pochas o menestra, carne a la brasa o ajoarriero y postre o café por  17,50 euros.

También, los fines de semana y festivos, los comensales pueden deleitarse con un menú especial que ofrece entrantes a elegir entre sopa de pescado, pochas, menestra, escarola, espárragos o revuelto de hongos; y segundos a elegir entre rabo de toroentrecot, costillas de cordero, pluma ibérica, dorada a la parrilla, lubina a la parrilla, ajoarriero rodaballo por 28,00 euros.

Además, no se puede pasar por alto el tradicional menú de sidrería, que ofrece los clásicos chorizos a la sidra, tortilla de bacalao, ensalada mixta y chuletón o pescado a elegir.

De cualquier manera, las carnes de Navarra son el pilar fundamental de El Fogón de Etayo. El restaurante ha construido una sólida relación con un ganadero de confianza, quien proporciona la carne de vacuno de alta calidad que se sirve en el restaurante. Antes la ganadería era propia, pero no daban a basto para atenderla y la traspasaron. Ahora le compran la carne al mismo ganadero al que se la vendieron, manteniendo su compromiso con la producción local y sostenible.

Lo que sí han conservado es la huerta propia, ubicada en Puente la Reina. De ella salen los espárragos y los pimientos que se sirven en temporada y que realzan aún más la experiencia culinaria.

En cuanto a los platos más exitosos, las pochas a la navarra son una verdadera delicia que fusiona la simplicidad de los ingredientes con una preparación magistral.

Fernando Etayo, propietario del Fogón de Etayo.
Fernando Etayo, propietario del Fogón de Etayo.

El chuletón, una pieza exquisita de carne, se sirve en su punto perfecto, conquistando a todos los amantes de las carnes. Las costillas de cordero son otra deliciosa opción que captura la esencia de la cocina regional. Y de nuevo aquí entra en juego el detalle: "Para la brasa solo usamos leña de haya y para las chuletillas de cordero sarmiento", señala. 

Y para aquellos con un diente dulce, los postres caseros son el broche de oro perfecto. Desde tartas de queso hasta cuajada, pasando por el arroz con leche y el flan, la sobremesa se convierte en un viaje de placer.

Tal vez estos sean los platos más demandados, aunque no se pueden dejar de mencionar sus sopas y consomés, sus revueltos, la menestra, o el cordero y el gorrín asados, aunque estos haya que encargarlos previamente.

El Fogón de Etayo ha ganado una sólida reputación en el mundo de la crítica gastronómica. Plataformas como TripAdvisor y Google están llenas de elogios y calificaciones excepcionales que destacan la calidad de la comida, el servicio impecable y el ambiente acogedor. Los visitantes de todas partes, ya sean locales o turistas, se sienten atraídos por la promesa de una experiencia culinaria que captura la esencia de Navarra.

En conclusión, El Fogón de Etayo es mucho más que un simple restaurante, es un viaje a la autenticidad y la calidad. El compromiso de Fernando Etayo y Soraya Pérez con la producción local, la atención personalizada y la excelencia culinaria ha convertido a este lugar en un destino culinario ineludible. Si buscas sabores auténticos y una experiencia gastronómica inolvidable, no dudes en reservar con antelación y sumergirte en su encanto.

El Fogón de Etayo tiene lista de espera. Hay que reservar con dos semanas de antelación.
El Fogón de Etayo tiene lista de espera. Hay que reservar con dos semanas de antelación.


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