UPN ha cargado contra la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) de Pamplona y ha acusado al alcalde, Joseba Asiron, de actuar con “desinterés” y con una “grave falta de rigor técnico” en la implantación de este proyecto. La formación foralista ha sostenido que el informe de la Cámara de Comptos ha confirmado varias de las críticas que ya venía haciendo sobre la ZBE en la capital navarra.
Según ha denunciado UPN en el Ayuntamiento de Pamplona, el documento de Comptos alerta de riesgos en protección de datos, de carencias en el análisis de costes y beneficios y de un proceso participativo centrado casi únicamente en el Casco Viejo. Los regionalistas han asegurado que todo ello refleja que el equipo de gobierno ha querido sacar adelante la medida “deprisa y corriendo”.
La formación ha recordado que en 2022 encargó a Animsa el proyecto de la ZBE de Pamplona y que en diciembre de 2023 esa sociedad ya advirtió de varias cuestiones pendientes. Entre ellas, ha citado una evaluación del impacto en la protección de datos, la asignación del área municipal responsable del sistema o la implantación de una alarma que avisara de fallos en los dispositivos de control y medición.
A juicio de UPN, el informe de Comptos constata que casi todos esos aspectos siguen sin resolverse, salvo la asignación del área responsable. Por eso, los foralistas han insistido en que el equipo de Asiron no ha trabajado la implantación de la Zona de Bajas Emisiones como requería un proyecto de estas características.
También han puesto el foco en el análisis económico incluido en el proyecto. Según ha expuesto la formación regionalista, la Cámara de Comptos lo ha calificado de “asimétrico” porque sí cuantifica los beneficios para el conjunto de la sociedad, pero limita los costes al gasto municipal y deja fuera el impacto que la medida puede tener sobre ciudadanos y empresas.
En ese sentido, UPN ha remarcado que no se han tenido en cuenta cuestiones como la renovación forzada de vehículos, los cambios de comportamiento o las posibles pérdidas de actividad económica. Además, ha subrayado que Comptos considera que esos costes “pueden ser muy relevantes” y que su omisión incumple las directrices del Ministerio para la Transición Ecológica.
Otra de las críticas de los foralistas se ha centrado en la falta de registros. Siempre según la versión de UPN, el informe recoge que en el 39% de los días comprendidos entre enero de 2024 y julio de 2025 no existe dato alguno, sin que esa circunstancia fuera advertida por el Ayuntamiento de Pamplona hasta finales del año pasado.
La formación ha ido más allá y ha acusado al equipo de gobierno de haberse “desentendido totalmente” de la Zona de Bajas Emisiones en Pamplona. En su denuncia, ha afirmado que el Ministerio remitió hasta cuatro requerimientos para que se ejecutaran las actuaciones vinculadas a una subvención de casi un millón de euros y para que se justificara la modificación del ámbito territorial de la ZBE.
UPN ha asegurado además que solo entonces el equipo de Asiron se puso a trabajar en el proyecto. Los regionalistas han llegado a calificar el resultado de “burdo copia y pega” y han afirmado que el documento incluía incluso referencias a la utilización del tranvía, una mención que han empleado para cuestionar la elaboración técnica de la propuesta.
Por último, la formación foralista ha señalado que, según el propio informe de Comptos, en la fecha de elaboración del documento no consta que el Ministerio haya aprobado el proyecto que el equipo de gobierno ha puesto en marcha. Por ello, UPN ha anunciado que va a pedir las explicaciones pertinentes sobre la situación de la Zona de Bajas Emisiones en Pamplona.