El Gobierno de Navarra ha presentado este martes el anteproyecto de ley foral del Sistema Universitario. La presidenta María Chivite ha defendido la necesidad de alcanzar consensos “por encima de las siglas” para avanzar hacia una comunidad “más próspera y más igualitaria”. Unas declaraciones que llegan tras la primera gran crisis del Ejecutivo foral tras la votación de Geroa Bai a favor de una moción de UPN para proteger las aulas concertadas.
Chivite ha afirmado que es el momento de "consolidar lealtades" porque, según ha señalado, “nos quedan compromisos por cumplir”. La presidenta ha vinculado la nueva norma con la voluntad de reforzar un sistema universitario que considera clave para el futuro de Navarra.
La presentación del anteproyecto de la ley foral del Sistema Universitario se ha celebrado en el Salón Pío Baroja del Instituto Navarro de Administración Pública, en Pamplona. En el acto también han participado el consejero de Universidad, Innovación y Transformación Digital, Juan Luis García Martín, y los responsables de los cuatro centros universitarios de la comunidad.
Al encuentro han acudido representantes de la Universidad Pública de Navarra, la Universidad de Navarra y los centros asociados de la UNED en Pamplona y Tudela. Chivite ha destacado que el acto ha reunido “por primera vez en un mismo lugar” al Gobierno foral y al conjunto del ecosistema universitario navarro.
La presidenta ha defendido que esta norma es “un hito para Navarra” y el resultado de una “voluntad compartida”. También ha agradecido la implicación de quienes han participado en el proceso para fortalecer un sistema universitario que, según ha indicado, ya es “una referencia”.
Chivite ha explicado que la universidad es un motor social, un espacio de conocimiento y un mecanismo de igualdad de oportunidades. A su juicio, la nueva ley refleja qué modelo de Navarra se quiere construir desde la educación superior, la investigación y la cohesión territorial.
La presidenta ha situado la autonomía universitaria y la libertad académica en un contexto internacional de “presiones crecientes”. Por eso, ha defendido que Navarra da “un paso propio y decidido” con una norma que no se limita a adaptar el marco estatal, sino que plantea un modelo propio.
La ley foral del Sistema Universitario pretende consolidar un ecosistema “completo, coherente” y diseñado desde las necesidades, fortalezas y retos de la Comunidad foral. El Gobierno ha subrayado que el objetivo es proyectar hacia el futuro un sistema basado en la excelencia, la autonomía y la cohesión territorial.
Uno de los puntos centrales de la norma es el papel de la UPNA, que queda situada como eje vertebrador del modelo universitario navarro. Chivite ha recordado su presencia en Pamplona y Tudela y ha defendido que una Navarra fuerte necesita también una universidad pública fuerte.
La presidenta ha explicado que la ley garantiza a la universidad pública una financiación estable, plurianual y progresiva. Además, ha destacado el compromiso del Gobierno de Navarra con la UNED, una institución que ha acercado estudios universitarios a miles de navarros durante el último medio siglo.
Chivite también ha puesto el foco en la Universidad de Navarra, a la que ha vinculado con la proyección exterior de la Comunidad foral. Según ha indicado, Navarra es la comunidad con mayor proporción de estudiantes universitarios internacionales de España, un dato al que contribuye especialmente esta institución.
La norma busca mantener y ampliar ese liderazgo mediante la participación en alianzas europeas, redes internacionales y políticas de atracción de talento. El Gobierno quiere situar a Navarra en el mapa europeo del conocimiento con un sistema universitario conectado con Europa y abierto al mundo.
La presidenta ha insistido en que la ley no solo mira hacia fuera, sino también hacia las personas. En este sentido, ha destacado la igualdad, la diversidad y la inclusión como principios rectores del texto, con los estudiantes en el centro de la vida universitaria.
El anteproyecto incorpora referencias a los derechos del alumnado, su bienestar integral, la salud mental y la participación real en la universidad. También refuerza el sistema de becas y ayudas para que las condiciones económicas no sean una barrera de acceso.
La norma también moderniza la gobernanza universitaria. Según ha explicado Chivite, el Consejo Social adquiere un papel renovado como voz de la sociedad en la universidad y como nexo con las empresas, el tejido productivo y el conjunto del territorio navarro.
El Gobierno de Navarra ha señalado que el anteproyecto parte de una posición destacada en el contexto estatal. La Comunidad foral lidera el rendimiento académico en España con una tasa del 87%, ocho puntos por encima de la media estatal, y es la región donde más estudiantes finalizan sus estudios en el tiempo previsto.
Además, Navarra es la segunda región en publicaciones científicas por profesor. Las personas tituladas en la comunidad registran, según el Ejecutivo foral, los índices de inserción laboral más altos del país.
El texto presentado es fruto de un proceso participativo iniciado en 2024. En él han colaborado universidades, equipos rectorales, profesorado, estudiantado, personal investigador, administraciones públicas y agentes sociales y económicos.
Ese proceso “colectivo y dialogado” ha permitido elaborar un anteproyecto cohesionado y alineado con las necesidades del sistema universitario navarro. Con el acto de este martes se ha abierto la fase de tramitación y debate parlamentario.
Chivite ha pedido que el consenso alcanzado durante la elaboración sea tenido en cuenta en el Parlamento de Navarra. “El consenso debe ser el motor de Navarra”, ha señalado la presidenta durante la presentación de la nueva norma universitaria.