Podemos Navarra ha vuelto a abrir la guerra interna dentro de Contigo-Zurekin en plena crisis del Gobierno de Navarra por la ley de aulas. La reunión entre los socios del Ejecutivo foral sirvió este lunes para escenificar la continuidad del pacto entre PSN, Geroa Bai y Contigo-Zurekin, pero también dejó al descubierto una fractura que viene de lejos en el espacio morado.
La voz más crítica la puso Fátima Andreo, miembro del Consejo de Coordinación de Podemos Navarra, que pidió que Contigo-Zurekin abandone el Gobierno foral. Lo hizo después de participar en la reunión convocada para abordar las discrepancias surgidas por la aprobación de la proposición de ley de UPN contra el cierre de aulas, que salió adelante con la abstención de Geroa Bai y EH Bildu.
Andreo vinculó su petición a los “incumplimientos” del acuerdo programático. En concreto, señaló cuestiones que para Podemos resultan “fundamentales”, como la educación pública o la política medioambiental. “Pensamos que tendríamos que salir de este Gobierno”, afirmó ante los medios en los momentos posteriores a la reunión.
La dirigente de Podemos reconoció, sin embargo, que esa posición no es compartida por el conjunto de Contigo-Zurekin. Según ha explicado, sus socios dentro de la coalición “no están de acuerdo”, por lo que esa salida del Ejecutivo “no podrá llevarse a cabo”. Aun así, dejó una frase que evidencia el malestar interno: “Nosotras pensamos que este Gobierno igual no es nuestro lugar”.
La intervención de Andreo contrastó este lunes con el mensaje lanzado por el portavoz parlamentario de Contigo-Zurekin, Carlos Guzmán, que evitó hablar de crisis de gobierno y defendió que la reunión había permitido conquistar un “firme compromiso” para blindar la red educativa pública. Guzmán puso el acento en garantizar que la ley aprobada no tenga efectos negativos sobre la planificación educativa del Ejecutivo ni sobre la escuela pública.
La posición de Andreo no ha sido una declaración aislada. Podemos Navarra remitió este lunes por la noche un comunicado en el que pedía a Contigo-Zurekin abandonar el Gobierno foral y pasar a apoyar desde fuera los proyectos “transformadores, sociales y de izquierdas” que beneficien a la mayoría social navarra.
En ese texto, la formación morada sostenía que lo ocurrido en las últimas semanas en el Parlamento ha evidenciado una “grave crisis de confianza” entre los socios del Gobierno de coalición y de investidura. Podemos advertía, además, de que la votación del pasado jueves sobre la ley de aulas “no es un hecho aislado” y defendía que Contigo-Zurekin no debe seguir formando parte del Ejecutivo.
El partido vinculaba esta crisis educativa con otros episodios anteriores. En concreto, recordaba que en octubre el PSN pactó con UPN una proposición de ley sobre las plantas de biometanización, situándose, según Podemos, “enfrente de sus socios” y de la ciudadanía que pedía una moratoria real. Ahora, a juicio de la formación, Geroa Bai y EH Bildu han dado la espalda a uno de los pilares de los gobiernos progresistas, como es la escuela pública.
Podemos Navarra ha acusado a sus socios de normalizar “acuerdos y dinámicas políticas con la derecha” que, en su opinión, vacían de contenido transformador al Gobierno. La formación sostiene que no se puede mantener un Ejecutivo progresista mientras sus principales socios recurren “una y otra vez” a UPN para sacar adelante cuestiones estratégicas para Navarra.
La propuesta, sin embargo, no ha prosperado dentro de Contigo-Zurekin. El propio comunicado reconoce que la petición de abandonar el Gobierno no es compartida por el resto de socios de la coalición y que Podemos se encuentra en minoría dentro del espacio.
Esa admisión refuerza la fractura interna que atraviesa a Contigo-Zurekin entre quienes defienden seguir en el Ejecutivo y quienes creen que la coalición debe salir del Gobierno de Chivite.
La diferencia entre ambos mensajes refleja el problema de fondo de Contigo-Zurekin. La coalición compareció este lunes como socio del Gobierno para ratificar su compromiso con el Ejecutivo, pero una parte de Podemos volvió a defender que permanecer en él supone asumir políticas con las que no está de acuerdo.
No es la primera vez que Podemos Navarra plantea esa ruptura. La formación morada ya ha defendido en anteriores ocasiones que Contigo-Zurekin debe abandonar el Gobierno de María Chivite. En agosto de 2025, la coordinadora autonómica, Neniques Roldán, sostuvo que la presencia de Contigo-Zurekin en el Ejecutivo servía como “coartada perfecta para el PSOE” y acusó al Gobierno de aplicar políticas “neoliberales 100%”.
Aquella posición ya provocó entonces una fuerte sacudida interna. Un amplio grupo de dirigentes de Podemos Navarra respondió a Roldán y sostuvo que sus declaraciones eran personales y no representaban la posición oficial de la formación. El comunicado estaba firmado por miembros de distintas secretarías y por integrantes del Consejo Ciudadano de Navarra, que defendieron que una decisión de ese calado debía someterse a los órganos internos y consultarse a las bases.
La división, por tanto, no es nueva. Podemos arrastra desde hace meses un debate interno sobre su papel dentro de Contigo-Zurekin y sobre la presencia de la coalición en el Gobierno foral. Una parte del partido considera que la participación en el Ejecutivo desgasta a la formación y le resta perfil propio. Otra, en cambio, defiende que la acción institucional permite impulsar políticas de izquierda desde dentro.
Esa tensión ya se había advertido también en junio de 2025, durante el proceso interno de Podemos Navarra. Entonces, Neniques Roldán defendió la necesidad de reconstruir un Podemos “fuerte” en la Comunidad foral, recuperar voz pública y evitar que la formación quedara invisibilizada dentro de espacios más amplios. En aquel contexto, también sostuvo que las decisiones importantes acordadas con Contigo-Zurekin debían debatirse en la asamblea de Podemos.
La crisis de las aulas ha reactivado ahora ese debate. Para Podemos, el conflicto educativo ha reforzado su tesis de que el acuerdo programático no se está cumpliendo en materias esenciales. Para el resto de Contigo-Zurekin, sin embargo, la prioridad pasa por exigir garantías a sus socios, mantener el Gobierno y asegurar que la ley aprobada no perjudique a la red pública.
El resultado es una coalición que ha salido de la reunión con dos mensajes distintos. Por un lado, Contigo-Zurekin ha defendido su papel dentro del Gobierno y ha evitado elevar la tensión hasta hablar de ruptura. Por otro, Podemos ha vuelto a dejar claro que una parte de la formación no se siente cómoda en el Ejecutivo de Chivite.
La guerra interna de Contigo-Zurekin vuelve así al primer plano político. No ha tumbado al Gobierno de Navarra, pero sí ha mostrado que la crisis de las aulas no solo ha abierto una brecha entre PSN, Geroa Bai y Contigo-Zurekin. También ha removido una fractura interna en el espacio morado que sigue sin resolverse.