La regularización de migrantes en Navarra ha centrado este viernes la reunión que han mantenido en Pamplona la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, y la presidenta foral, María Chivite. Ambas han defendido la coordinación entre administraciones para que ese proceso salga adelante “de manera correcta y eficaz” y para reforzar, además, la red de ayudas sociales.
El encuentro se ha celebrado en el Palacio de Navarra, donde han repasado también la implantación del Ingreso Mínimo Vital y los datos de afiliación a la Seguridad Social. Tanto Saiz como Chivite han querido poner el foco en la colaboración institucional como una pieza clave para atender a la población más vulnerable y favorecer la integración laboral de las personas migrantes.
La ministra ha pedido “tranquilidad” sobre la regularización de migrantes y ha asegurado que el proceso “es inminente”. Según ha explicado, se está “siguiendo el calendario” y se están realizando “todos los trámites efectivos” para que vea la luz “cuanto antes” con un procedimiento “ágil y eficaz”.
Por su parte, María Chivite ha trasladado el “total apoyo” del Gobierno de Navarra a una medida que ha definido como un reto, pero también como “una gran oportunidad social y económica” para la comunidad y para el conjunto del Estado. En ese sentido, ha indicado que el Ejecutivo foral ya se está preparando en las áreas que le corresponden para facilitar el buen desarrollo del proceso, especialmente en el ámbito de la empleabilidad.
La presidenta ha subrayado que las personas migrantes “ya son parte de nosotros y nosotras” y ha defendido que hay que favorecer “con todas las herramientas posibles” su integración, su emancipación y su plena garantía de derechos. También ha remarcado que, en lo que depende de la comunidad, esos derechos están garantizados en ámbitos como la sanidad, la educación y los servicios sociales.
Además, Chivite ha cargado contra los discursos xenófobos y ha afirmado que España no podría salir adelante sin quienes llegan para contribuir a su desarrollo. A su juicio, la gran mayoría de estas personas vienen a buscar una oportunidad para sus familias y, al mismo tiempo, a aportar al bien común.
La reunión en Pamplona ha servido igualmente para abordar la convivencia entre el IMV y la renta garantizada navarra. Chivite ha recordado que la prestación autonómica se va a modificar para mejorar la inclusión laboral, de modo que siga ofreciendo un soporte económico básico a las familias más vulnerables, pero con una mirada más clara hacia el empleo, la capacitación y la entrada en el mercado de trabajo.
Saiz ha insistido en esa idea de complementariedad entre sistemas. Ha señalado que en marzo el Ingreso Mínimo Vital ha llegado a más de 9.590 familias en Navarra, mientras que la renta garantizada protege a otras 10.000 familias. Para la ministra, esos datos demuestran que ambas herramientas “no compiten”, sino que se refuerzan mutuamente.
La titular de Inclusión ha sido clara en este punto al afirmar que el IMV “no vino para sustituir ayudas autonómicas, sino para reforzar el escudo social”. De hecho, ha puesto a Navarra como ejemplo de buena convivencia entre sistemas de protección, al considerar que ese modelo permite ampliar la cobertura y llegar a más personas.
En esa misma línea, Saiz ha destacado que la Comunidad foral se sitúa entre las regiones con menor riesgo de pobreza, con una tasa 9,2 puntos porcentuales por debajo de la media nacional. También ha resaltado que la tasa de pobreza y exclusión social en la infancia ha caído 7 puntos en un año, hasta situarse en el 27,3%.
La ministra ha valorado además los itinerarios de inclusión que se están desarrollando en Navarra, con una inversión de 8,2 millones de euros y más de 12.300 beneficiarios directos. Según ha explicado, estos programas combinan atención social, empleo y educación, y se adaptan a las necesidades reales de las personas en las distintas zonas de la comunidad.
Otro de los asuntos que se ha puesto sobre la mesa ha sido la inserción laboral de los hogares que perciben el IMV. Saiz ha indicado que el 64% de esos hogares tiene ingresos por trabajo y ha defendido los cambios introducidos en la prestación para reforzar el incentivo al empleo.
En concreto, ha explicado que los primeros 6.000 euros de incremento de ingresos por trabajo no se tendrán en cuenta para calcular la ayuda. A partir de esa cifra, se computará el 50% de los nuevos ingresos, o el 45% en el caso de los hogares más vulnerables.
Saiz y Chivite también han puesto en valor las cifras “históricas” de afiliación a la Seguridad Social. La presidenta navarra ha defendido que el empleo es clave no solo para el desarrollo económico, sino también para el desarrollo personal.
La ministra ha recordado que España ha alcanzado el récord de 22 millones de afiliados y que Navarra ha llegado a los 316.000. Además, ha señalado que desde 2018 la afiliación en la comunidad ha crecido más de un 15% en términos desestacionalizados y que en el último año se han sumado 5.500 personas.
Entre esos datos, Saiz ha destacado que el 47% de las personas afiliadas son mujeres y que en los dos últimos años se han incorporado más de 6.100 mujeres al sistema. También ha precisado que los trabajadores extranjeros superan ya los 40.500 afiliados en Navarra y que más de 6.200 son autónomos.
La ministra ha añadido que casi el 83% de los contratos en la Comunidad foral son indefinidos, más de 13 puntos porcentuales por encima de la situación previa a la reforma laboral.