El Gobierno de Navarra que preside la socialista María Chivite se ha sacado de la manga un delirante estudio que viene a justificar la vieja aspiración del nacionalismo vasco en Navarra, ahora hecha exigencia en base al apoyo que recibe de Geroa Bai y Bildu, para imponer el euskera en toda Navarra y para obligar a todos los niños del sistema educativo a aprender la lengua vasca con una asignatura obligatoria.
Así se desprende de un estudio elaborado por Eusko Ikaskuntza, entidad privada regada con miles de euros cada año por parte del Gobierno de Navarra, que aporta como una de sus conclusiones una cuestión absolutamente inverosímil: que a un 82% de los navarros le parecería “apropiado incluir en los programas escolares" (y por tanto para todos los niños matriculados en Navarra) nociones sobre el euskera en Navarra; o lo que es lo mismo, una asignatura obligatoria de euskera.
Asimismo, los resultados del estudio vienen a avalar la lluvia de millones de euros invertidos en la promoción del euskera en Navarra en los últimos años con resultados poco alentadores en lo que al número de vascoparlantes, pero sobre todo, en cuanto al uso diario y cotidiano de la lengua en la calle.
Se trata de un estudio que ha sido presentado con pompa y boato por una consejera del Gobierno de Navarra y que entra en contradicción con prácticamente todos los estudios elaborados por el propio Gobierno de Navarra hasta la fecha sobre el uso del euskera en la Comunidad foral.
Este estudio resalta cuestiones tan difíciles de creer como que la mayor parte de la población navarra (un 63%) es “favorable o muy favorable a la promoción de la lengua vasca”. O lo que es lo mismo, la justificación de los fuertes incrementos presupuestarios por imposición de Geroa Bai y Bildu para la promoción e imposición del euskera.
En la presentación de este trabajo, que ha tenido lugar este martes en el Palacio del Condestable de Pamplona, han intervenido la presidenta de Eusko Ikaskuntza, Ana Urkiza; la vicepresidenta y consejera de Euskera del Gobierno de Navarra, Ana Ollo; los directores del proyecto Xabier Erize y Carlos Vilches; así como el director gerente de Euskarabidea-Instituto Navarro del Euskera, Javier Arakama.
El inverosímil informe dice que el 63% de la población navarra es favorable o muy favorable a la promoción de la lengua vasca. Un 20% no está “ni a favor ni en contra” y solo 17% es “contrario o muy contrario”. Los autores del estudio han calificado los resultados como “novedosos e importantes” a la hora de abordar la promoción del euskera en una sociedad como la de Navarra.
Asimismo, señala que el 85% de la población considera que “el euskera es una riqueza cultural que es preciso proteger”. Una lengua que la sociedad, en su mayor parte también (un 62%), cree que hay que apartar de la “utilización partidista” por ser “perjudicial para el euskera”. En esta línea de apostar por la convivencia lingüística, un 93% se manifiesta a favor de que exista un “respeto y tolerancia mutua entre el euskera y el castellano y sus respectivos hablantes”.
En cuanto a las perspectivas de futuro, un 64,8% cree que en los próximos años el porcentaje de personas que saben euskera en Navarra “aumentará”, algo que casi en la misma proporción (un 64,1%) ven como algo que “les gustaría” que sucediera. Al mismo tiempo, también un 65,4% reconoce que “le hubiera gustado haber podido aprender euskera”.
Por ello, la mayoría de los y las encuestados ve positivo tanto que se potencie el contacto con esta lengua entre la población infantil (a un 82% le parecería “apropiado incluir en los programas escolares unas nociones culturales básicas sobre el euskera de/en Navarra y un 63% cree que se deberían ofertar en Navarra más actividades culturales en euskera para los niños y niñas y las familias), además de que el Gobierno avance en la promoción del euskera.
Por contra, solo un 13% pide reducir esa promoción de la lengua propia. No obstante, al igual que al pronunciarse sobre la importancia de la lengua en el acceso a puestos de trabajo en la Administración, la mayoría considera importante tener en cuenta la gradualidad y voluntariedad.
En este sentido, al ser preguntados por la postura sobre la presencia del euskera en el espacio laboral de las administraciones navarras, un 73,7% se muestra “favorable” -ya sea “para todas las personas” (17,4%), ya sea para “determinados puestos” (29,6%) o “zonas” (26,7%)”. Por el contrario, en torno a una de cada cuatro (26,3%) dice que “no se debería pedir euskera a nadie para entrar a trabajar en la Administración”.