Fernando Merino ha asegurado en el Parlamento de Navarra que su trabajo como exdirector de Construcción de Acciona en Navarra fue “puramente técnica” y que él no decidía con qué socios trabajaba la compañía en las obras. En ese sentido, ha informado de que la UTE del proyecto Mina Muga de Geoalcali la firmó uno de sus superiores.
En su comparecencia en la comisión de investigación sobre adjudicaciones públicas, Fernando Merino ha insistido en que su función empezaba cuando los proyectos ya estaban adjudicados. También ha dicho que no formalizaba UTE y que tampoco lo hacía cuando participaba Servinabar.
“No entro a discutir. A mí me dan una obra con un socio y la ejecuto”, ha señalado ante los parlamentarios. Según ha remarcado, ha trabajado con distintos socios en Navarra y en ningún caso ha elegido él a las empresas con las que iba a cada obra.
El exdirectivo, que trabajó en Navarra entre 2014 y 2019 y está investigado por el Tribunal Supremo, ha afirmado que no ha tenido problemas con nadie de Servinabar. También ha asegurado que no conocía que Santos Cerdán pudiera tener el 45% de esa empresa, según un escrito hallado por la UCO.
Sobre su relación con Cerdán, Merino ha explicado que mantuvo una reunión y después encuentros puntuales, “algún café en Navidad y un pincho en San Fermín”. Además, ha subrayado que no ha visto cobro de comisiones ni movimientos irregulares en las obras en las que ha participado.
Al hablar de adjudicaciones en las que intervinieron empresas de Antxon Alonso, dueño de Servinabar, Merino ha indicado que aportaban aproximadamente el 50% del personal del staff. Ha citado como ejemplos el colegio público de Arbizu y el Navarra Arena.
Merino ha explicado que conoció a Antxon Alonso por el proyecto de Mina Muga, impulsado por Geoalcali para construir una mina en la zona de Sangüesa. En ese contexto, ha dicho, se firmó un primer acuerdo de UTE entre Acciona y Servinabar en noviembre de 2016 para servicios vinculados a la mina.
Según su versión, durante la fase del proyecto se vio necesario estudiar servicios que no estaban disponibles en el entorno de Sangüesa. En ese marco, ha afirmado, se asignó a Servinabar el estudio de cuestiones como el control de acceso inteligente, el catering para trabajadores y la disponibilidad de alojamientos.
El exdirectivo ha indicado que esa UTE fue firmada por su superior en la zona norte, Tomás Olarte, también investigado por el Tribunal Supremo. Y ha añadido que fue a través de Mina Muga como conoció al exasesor ministerial Koldo García.
Preguntado por el papel de Koldo en ese proyecto, Merino ha evitado responder “por terceros”. Aun así, ha contado que en sus primeras visitas fue la persona que le acompañó en el terreno y que, en esas ocasiones, actuó como chófer.
Fernando Merino ha asegurado que con Koldo García mantiene una relación de amistad surgida del trabajo en Mina Muga. También ha negado que hablaran de adjudicaciones públicas en Navarra y ha defendido que Koldo “ni aporta ni interviene” en el objeto de la comisión.
Merino ha reconocido que ha comido en ocasiones con Koldo en el bar Franky de Pamplona. Ese local aparece en la investigación de la UCO por un presunto papel de intermediación en el pago de mordidas mediante facturas falsas, pero Merino ha sostenido que todas las facturas correspondían a comidas o eventos reales.
El exdirectivo ha explicado que él mismo pidió conocer a Santos Cerdán, igual que a otros empresarios y actores del entorno navarro. En esa lista ha citado a Yolanda Barcina, Uxue Barkos y al portavoz de UPN en el Parlamento, Javier Esparza, además de otros contactos en Pamplona.
Al inicio de su intervención, Merino ha avisado de que, al estar inmerso en un proceso judicial, podía acogerse a su derecho a no responder a todas o algunas preguntas. También ha acotado su responsabilidad al periodo en el que fue responsable del Departamento de Construcción de Acciona en Navarra, desde junio de 2014 hasta enero de 2019.
Por último, ha reiterado que su misión era técnica, con control de obras y reporte a superiores en lo técnico y lo económico. Y ha señalado que el departamento de estudios y contratación de Acciona era el que preparaba y gestionaba las licitaciones, mientras su área colaboraba puntualmente en precios o en el estudio económico.