La sanidad navarra ha centrado este miércoles las críticas de la presidenta de UPN, Cristina Ibarrola, que ha asegurado que el Gobierno foral ha cometido “la mayor equivocación” al “dar la espalda al colectivo médico”. La dirigente regionalista ha señalado directamente a María Chivite como “máxima responsable” de la situación actual y le ha pedido que “dé la cara”.
En declaraciones a los medios en Pamplona, Ibarrola ha descrito un panorama “desolador” en la sanidad navarra y ha criticado el silencio de la presidenta. Además, ha reclamado explicaciones urgentes sobre las medidas que se van a adoptar para revertir la situación en la Comunidad foral.
La líder de UPN ha defendido que el “mayor valor” de cualquier organización son sus trabajadores. En este sentido, ha comparado el sistema sanitario con una empresa que necesita cuidar a su plantilla para funcionar correctamente. “No se puede dirigir la sanidad navarra sin implicar a los profesionales”, ha subrayado.
Asimismo, ha insistido en que los médicos deben formar parte activa de las decisiones. Según ha explicado, no se está reconociendo su labor ni teniendo en cuenta su experiencia diaria para mejorar el sistema sanitario.
Ibarrola también ha alertado del aumento de la tensión en los hospitales. Ha detallado que ya son 10 servicios del Hospital Universitario de Navarra y otros 4 del Hospital Reina Sofía los que se han sumado a los paros para no realizar jornadas extraordinarias.
En este contexto, ha denunciado lo que considera “autoritarismo” en la gestión sanitaria. Según ha afirmado, los profesionales no sienten que exista una interlocución válida y rechazan ser señalados como responsables de la situación.
Además, ha criticado los datos actuales del sistema sanitario. Ha asegurado que Navarra ha pasado de ser uno de los sistemas mejor valorados a ocupar el puesto 13 de 17 en España. También ha destacado el aumento de las listas de espera, situando a la Comunidad como la segunda con mayor demora, solo por detrás de Canarias.
Por otro lado, ha evitado centrar las críticas en el consejero de Salud. Sin embargo, ha deslizado que “por su propio bien ya debería haberse marchado a casa”, insistiendo en que la responsabilidad última recae en la presidenta del Ejecutivo.
Finalmente, Ibarrola ha reclamado soluciones inmediatas. Ha advertido de que queda un año de legislatura y ha pedido medidas a corto plazo para revertir la situación, recordando que la sanidad afecta “prácticamente a todos los ciudadanos”.