El consejero de Salud, Fernando Domínguez ha defendido este martes que la suspensión emprendida por parte de los facultativos “no puede considerarse una huelga”. El consejero ha anunciado una nueva reunión este jueves con el comité que representa a los médicos para intentar acercar posturas.
Domínguez se ha pronunciado en Pamplona durante un acto organizado con motivo del Día Internacional de la Enfermería. Allí ha reconocido que el conflicto por la actividad extraordinaria de los médicos ha provocado un aumento de la demora asistencial y de la presión en el sistema sanitario.
“Tenemos que poner todos los medios para que esto no sea así y en esas estamos, pero realmente para esto necesitamos la colaboración de todos”, ha señalado el consejero de Salud ante los medios de comunicación.
Domínguez ha insistido en que no quiere entrar en un escenario de confrontación. Sin embargo, ha remarcado que algunos profesionales han dejado de realizar una actividad extraordinaria que ellos “consideran que es una huelga”, mientras que el Departamento de Salud no comparte esa interpretación.
El consejero ha explicado que esta cuestión ya se ha tratado en una reunión con los jefes de servicio. Además, ha avanzado que este jueves está prevista una nueva cita con el comité de huelga para “acercar posturas” y conocer con más precisión sus reivindicaciones.
“A ciencia cierta todavía no tengo muy claro lo que quieren”, ha comentado Domínguez, que ha reiterado su disposición al diálogo y su “mano tendida” para intentar reconducir la situación.
El responsable de Salud ha detallado que el departamento había realizado una programación para cubrir actividades extraordinarias. Para ello se habían contratado 101 profesionales, entre ellos celadores y enfermeras, vinculados a esa planificación asistencial.
Tras la suspensión de parte de esa actividad extraordinaria de los médicos, una parte de ese personal ha podido ser recolocada. No obstante, Domínguez ha precisado que “22 han quedado en principio sin trabajo”.
“La idea es que con esto sería suficiente, y si en algún momento se resuelve la situación, reevaluaremos las necesidades y contrataremos a quienes sean necesarios”, ha apuntado el consejero sobre la posible reorganización de las plantillas sanitarias.
Respecto a la denuncia presentada ante la Inspección de Trabajo, Domínguez ha afirmado que el Gobierno foral aportará “todos los datos” de los que disponga. Según ha indicado, será la autoridad competente la que tenga que decidir sobre esta cuestión.
“La autoridad tendrá que decidir, aportaremos todos los datos, pero lo que no podemos permitir es que se resienta la asistencia sanitaria”, ha remarcado el consejero.
Sobre el seguimiento de la movilización, Domínguez ha sostenido que “el plante no ha sido generalizado”. También ha afeado que se “señale” a los profesionales que quieren seguir realizando esa actividad extraordinaria.
El consejero también ha sido preguntado por una circular del Sindicato Médico de Navarra en la que se sugería la posibilidad de no avisar a los pacientes de ausencias. “Se califican ellos solos; no se tiene en cuenta a la ciudadanía y eso es lo importante”, ha respondido.
Domínguez ha abordado asimismo la situación de las plantillas en el sistema sanitario de Navarra. Ha reconocido que en algunas especialidades existe una “sobrecarga de trabajo” por la diferencia entre la dotación teórica y la plantilla real.
Según ha explicado, esa plantilla real se ve mermada por permisos obligatorios, como los de maternidad o cuidados. Esa situación provoca que, en algunos casos, los profesionales tengan que asumir más guardias de las previstas.
El consejero ha puesto como ejemplo que, en determinadas especialidades, los facultativos pueden pasar de realizar cinco guardias a tener que hacer ocho por esa falta de efectivos disponibles.