Korrika ha quedado este miércoles en el centro del debate político después de que el portavoz del Gobierno de Navarra, Javier Remírez, haya pedido a las entidades organizadoras que adopten medidas para desterrar la presencia de fotografías y carteles con referencias a presos de ETA durante su recorrido.
En su comparecencia tras la sesión de Gobierno celebrada en Pamplona este miércoles, Remírez ha defendido el valor de la Korrika como iniciativa cultural y social en favor del euskera, pero ha reclamado que se aleje de cualquier mensaje que, a su juicio, desvirtúe ese objetivo.
El consejero portavoz ha asegurado que el Ejecutivo foral valora la Korrika como una propuesta que impulsa el euskera como lengua propia y parte del patrimonio cultural de Navarra. Al mismo tiempo, ha insistido en que debe desarrollarse desde el respeto y al margen de cualquier instrumentalización política.
Por eso, el Gobierno de Navarra ha mostrado, según ha explicado Remírez, un rechazo “rotundo y absoluto” a la exhibición de fotos, imágenes y símbolos vinculados a personas condenadas por delitos de terrorismo durante la carrera. Ha señalado que este tipo de escenas “lamentablemente han vuelto a ocurrir”.
Remírez ha subrayado que esos mensajes no tienen cabida en una sociedad democrática y que, además, no ayudan a promover el euskera. También ha remarcado que esa exhibición no representa a la inmensa mayoría de navarros que han participado en la Korrika.
El portavoz del Ejecutivo navarro ha añadido que mostrar esas fotografías y símbolos supone un “homenaje inaceptable” a quienes han causado mucho dolor. A su juicio, ese tipo de actos revictimizan además a las víctimas del terrorismo y a sus familiares.
Por último, Remírez ha defendido que la Korrika debe seguir siendo un espacio de convivencia, cultura e impulso del euskera en Navarra. En esa línea, ha reclamado que no se convierta en un escenario para mensajes que dañen o dividan a la sociedad.