Los grupos parlamentarios han comenzado a mover ficha ante el anuncio del cierre de aulas en Navarra por la caída de la natalidad. UPN, PPN y Geroa Bai se han mostrado este lunes abiertos a estudiar fórmulas para evitar cierres y mantener unidades educativas, sobre todo en Educación Infantil, donde el descenso demográfico ya ha empezado a dejarse notar con fuerza.
El debate se ha producido después de que el Departamento de Educación comunicara la semana pasada que el descenso de nacimientos provocará la supresión de unas 19 aulas en la red pública y de 14 unidades en la concertada para el curso 2026-2027. La decisión afecta al segundo ciclo de Infantil, es decir, a las etapas de 3, 4 y 5 años.
En la red concertada, los centros afectados son San Cernin, La Compasión, Nuestra Señora del Huerto y Sagrado Corazón, en Pamplona, además de Luis Amigó, en Mutilva. También perderán aulas Escuelas Pías de Tafalla, Santa Ana de Estella, La Milagrosa de Lodosa y Nuestra Señora de los Dolores de Mendavia.
Los ajustes también alcanzan también al modelo en euskera. El Gobierno ha planteado reducir unidades en Ikastola San Fermín, en Cizur Menor; Ikastola Labiaga, en Bera; Ikastola Tantirumairu, en Lesaca; Ikastola Ibaialde, en Lodosa; e Ikastola Lizarra, en Estella.
Con este escenario encima de la mesa, varios grupos han puesto el foco no solo en el descenso de la natalidad, sino en las posibles fórmulas para salvar aulas y amortiguar el impacto de los recortes. Entre ellas, la que más fuerza ha cobrado este lunes ha sido la de bajar las ratios en lugar de cerrar líneas.
El portavoz de UPN, Javier Esparza, ha reconocido que existe una bajada de natalidad “evidente”, pero ha criticado que, a su juicio, el Gobierno de Navarra no está ayudando a la red concertada. Además, ha defendido que es necesario revisar el modelo educativo en su conjunto para proteger el empleo, a los trabajadores y la capacidad de elección de las familias.
Esparza ha insistido en que hay que abrir el debate sobre la reducción de ratios. “Hay que hablar y hay que poner un problema que tenemos encima de la mesa”, ha señalado, antes de pedir que se deje “realmente la libertad a los padres para que elijan cada uno el centro educativo que quieren para sus hijos”.
En una línea parecida se ha expresado el portavoz del PPN, Javier García, que ha afirmado que este momento debería servir para “aprovechar los recursos” y reducir el número de alumnos por aula. “En vez de eliminar líneas, lo que se puede hacer es reducir ratios”, ha defendido, al considerar que el anuncio de Educación supone “un recorte encubierto”.
García también ha ligado esta situación a la evolución de la natalidad en Navarra. En este sentido, ha recordado que su formación ya impulsó una ponencia para analizar este fenómeno y ha reclamado más ayudas para las personas y las familias jóvenes que quieren ser madres y padres.
Por su parte, Geroa Bai ha optado por una posición más abierta al análisis detallado de cada caso. Su portavoz, Pablo Azcona, ha explicado que su grupo está estudiando las cifras trasladadas por el Departamento de Educación y ha defendido revisar uno a uno los cierres anunciados.
Azcona ha señalado que el descenso de la natalidad es una realidad conocida, pero ha advertido de que sus efectos no son iguales en todos los territorios. Ha subrayado que esta situación afecta especialmente a los entornos rurales y ha asegurado que su formación está “abierta a plantear la reversión de esa situación” allí donde se considere necesario.
El portavoz de Geroa Bai también ha vinculado este problema con el envejecimiento de la población y con la necesidad de atender la despoblación. A su juicio, ambas dinámicas están influyendo ya en el cierre de escuelas rurales, por lo que ha reclamado un análisis individualizado de cada centro y de cada zona.
Más prudente se ha mostrado EH Bildu. El parlamentario Mikel Zabaleta ha afirmado que su grupo recibió la noticia “con preocupación”, aunque ha matizado que todavía no ha tenido acceso al informe en el que se apoya el Gobierno para justificar estos cierres. Por eso, ha dejado su valoración definitiva pendiente de conocer con detalle los datos.
La posición más clara a favor de la decisión del Departamento ha llegado, lógicamente, desde el PSN. Su portavoz, Ainhoa Unzu, ha defendido que las aulas afectadas se cierran porque “no hay demanda suficiente” y porque la caída de la natalidad ha reducido de forma notable la matrícula en Educación Infantil.
Unzu ha sostenido que se trata de una decisión adoptada con criterios “estrictamente técnicos” y ajustados a la normativa. Además, ha remarcado que la falta de demanda afecta tanto a la red concertada como a la red pública, por lo que ha considerado “insostenible” mantener abiertas aulas sin alumnado suficiente.
El trasfondo de todo este debate está en los criterios que maneja Educación para reorganizar la oferta escolar. El Departamento ha fijado una ratio media de 17 alumnos por aula en Pamplona y su comarca y de 15 alumnos en el resto de Navarra, y ha advertido de que no se mantendrán unidades donde no exista demanda suficiente o donde la oferta esté sobredimensionada respecto al número de niños censados.
Aun así, no todos los cierres serán automáticos. El propio Departamento ha avanzado que habrá excepciones para intentar preservar algunas unidades. Entre ellas, las de centros que atienden a alumnado vulnerable, las de colegios que son la única oferta de un modelo lingüístico en su localidad y las de aquellos que resultan necesarios para absorber la llamada matrícula sobrevenida, es decir, la de los niños que llegan una vez iniciado el curso.
A las posiciones políticas se han sumado también este lunes los sindicatos, que han rechazado que el descenso demográfico se traduzca sin más en cierres. AFAPNA ha asegurado que comprende el problema de la natalidad, pero considera que este momento debe aprovecharse para reforzar la educación pública, con más recursos y una bajada de ratios que permita mejorar la calidad educativa. El sindicato ha defendido que cerrar aulas “nunca puede ser una medida para la ciudadanía” y ha reclamado al Departamento que haga públicos los datos y los informes que justifican una decisión que considera muy drástica.
Además, AFAPNA ha advertido de las consecuencias que estos cierres pueden tener en las plantillas y en la estabilidad laboral del personal de la enseñanza pública. El sindicato ha reclamado no solo que no se vulneren derechos del empleo público, sino que se aproveche esta situación para reforzar plantillas y mejorar el servicio educativo, dejando claro que no permitirá que se juegue “ni con la comunidad educativa, ni con el servicio público de la educación”.
En la misma línea, la Federación de Enseñanza de CCOO Navarra ha sostenido que el anuncio del cierre de 19 aulas públicas de Infantil no puede aceptarse como una simple consecuencia del descenso de la natalidad ni debe traducirse en recortes de plantilla. Para el sindicato, menos alumnado debe significar más calidad, no menos recursos, y por eso defiende justamente lo contrario a lo planteado por Educación: reducir ratios, reforzar plantillas y garantizar una atención más individualizada.
CCOO Navarra ha recordado además que la comunidad educativa lleva años reclamando más inversión, planificación y diálogo real en defensa de la escuela pública, una reivindicación que ha estado presente en movilizaciones, huelgas y paros parciales. También ha mostrado su preocupación por la estabilidad y el empleo del profesorado de la escuela concertada y ha advertido de que la caída de la natalidad no debe utilizarse como excusa para cerrar aulas, sino como una oportunidad para mejorar el sistema y reforzar la cohesión social y la igualdad de oportunidades.