SAN FERMÍN 2026
El debutante Mario Vilau abre la Puerta del Encierro en Pamplona en el inicio de la Feria del Toro de San Fermín
El novillero catalán ha cortado dos orejas al tercer utrero y ha salido a hombros en el primer festejo del abono.
Mario Vilau ha sido el primer nombre propio de la Feria del Toro de San Fermín 2026. El novillero catalán ha salido a hombros este domingo por la Puerta del Encierro después de cortar dos orejas al tercer utrero de la Ganadería de Pincha, en una concesión marcada por la generosidad del público y de la presidencia.
El festejo, que ha abierto el abono taurino de los Sanfermines de Pamplona, había levantado expectación por dos motivos: el debut en la plaza de tres novilleros destacados del momento y la presencia, una feria más, de una novillada navarra de Pincha.
La tarde, sin embargo, ha tenido más interés en los detalles que en el fondo del encierro. Los seis novillos han estado bien presentados, aunque han resultado muy desiguales de hechuras, alzadas y cabezas. En conjunto, la novillada ha dejado más temperamento que bravura.
El público de Pamplona ha querido ver más de lo que realmente ha ofrecido el encierro de la tierra. Los dos primeros novillos han mostrado genio y temperamento, aunque también complicaciones. Los tres últimos, con menos fondo de raza, se han venido abajo pronto o han terminado afligidos.
El tercero ha sido el novillo con más opciones. Ha tenido nobleza y mayor manejabilidad, aunque sus embestidas siempre han pedido algo más de recorrido. A esa virtud justa se ha agarrado Mario Vilau para construir la faena más premiada de la tarde.
El catalán lo ha recibido a portagayola y ha buscado desde el inicio conectar con el tendido. Después, ya con la muleta, ha comenzado de rodillas con pases cambiados y ha desarrollado una labor efectista, vistosa y pensada para llegar rápido a la plaza.
Vilau ha llevado al novillo de Pincha tapado y a media altura, sin exigirle demasiado, para mantener viva una faena que ha crecido en la cercanía. En la distancia corta ha recurrido a circulares y alardes entre los pitones, recursos que han terminado calando en el público.
La estocada, fulminante, ha desatado una fuerte petición. La segunda oreja ha parecido excesiva por el contenido real de la faena, pero la presidencia la ha concedido y Mario Vilau ha asegurado así la salida a hombros en su debut en Pamplona.
Con el sexto, el novillero catalán no ha podido ratificarse. El utrero ha llegado afligido ya desde el tercio de varas y apenas ha ofrecido opciones. Vilau ha vuelto a saludarlo en toriles, pero la faena no ha tenido continuidad.
El otro novillo con posibilidades ha sido el segundo, un ejemplar agalgado y cornalón que ha desarrollado genio durante el segundo tercio. En ese tramo ha vuelto a brillar la brega de Iván García, muy poderoso con el capote.
Álvaro Serrano, triunfador de San Isidro, ha intentado someterlo desde el inicio de la faena con pases por bajo y rodilla en tierra. El novillo no ha bajado la intensidad y ha mantenido unas arrancadas temperamentales que el madrileño ha aguantado con firmeza.
Serrano ha firmado tres tandas de mérito ante un animal cada vez más orientado y con más sentido defensivo. La faena podía haber tenido premio, pero los fallos con el descabello han dejado todo en una ovación tras aviso.
La oreja le ha llegado en el quinto. El novillo, desrazado y sin celo, tampoco lo ha puesto fácil. Aun así, Serrano ha insistido con pulso y asiento hasta extraer cuatro o cinco naturales lentos e inesperados, suficientes para sumar un trofeo de consolación.
Emiliano Osornio se ha encontrado primero con un novillo áspero, reservón y sin entrega. El mexicano ha intentado darle ventajas para hacerlo romper hacia adelante, pero el animal se ha defendido siempre por falta de fuerza y de entrega.
En una colada seca e inesperada, el novillo ha volteado a Osornio. A partir de ese momento, el mexicano apenas ha tenido margen y ha terminado macheteando una faena sin opciones claras.
Su segundo tampoco le ha permitido remontar la tarde. Desrazado y sin celo, ha obligado al novillero a alargar un esfuerzo que no ha encontrado respuesta ni en el animal ni en el tendido. Ha sido silenciado en sus dos actuaciones.
La primera tarde del abono de San Fermín ha dejado casi lleno en los tendidos, con unos 18.000 espectadores, en una tarde-noche muy calurosa en la plaza de toros de Pamplona.
Los tres novilleros, Emiliano Osornio, Álvaro Serrano y Mario Vilau, debutaban en Pamplona. Entre las cuadrillas han destacado las excelentes bregas de Joselito Rus e Iván García, que también ha saludado tras banderillear al quinto.
Se han lidiado seis novillos de la Ganadería de Pincha, bien presentados, aunque muy desiguales de hechuras, alzadas y cabezas. Su juego ha oscilado entre la falta de raza y el temperamento. El segundo, exigente pero vivaz, y el tercero, noble y manejable, han sido los de mayores opciones.
Emiliano Osornio, de corinto y azabache: estocada contraria y dos descabellos, silencio; pinchazo, estocada delantera atravesada y descabello, silencio.
Álvaro Serrano, de grana y oro: estocada delantera y tres descabellos, ovación tras aviso; estocada delantera caída, oreja.
Mario Vilau, de gris perla y oro: estocada, dos orejas; estocada, silencio. Ha salido a hombros por la Puerta del Encierro.
Primer festejo de abono de la Feria de San Fermín 2026, con casi lleno en los tendidos, unos 18.000 espectadores, en tarde-noche muy calurosa.