SAN FERMÍN 2026
Desde Alemania en un coche Fiat 500 para conocer las fiestas de San Fermín en Pamplona
La experiencia les marcó hasta el punto de que, al volver a su país, decidieron regresar al año siguiente acompañados de más amigos.
Lo que empezó como el viaje de tres jóvenes alemanes fascinados por una novela se ha convertido en una de las historias de fidelidad más singulares de las fiestas de San Fermín en Pamplona. En 1963, Franz-Josef Padberg, Helmut Breuer y Wolfgang Felske recorrieron en un Fiat 500 los 1.347 kilómetros que separan Mönchengladbach, en el oeste de Alemania, de Pamplona. Fueron unas 14 horas de carretera para descubrir si la fiesta que Ernest Hemingway había descrito en Fiesta era tan intensa como aparecía en sus páginas.
Aquellos tres amigos acababan de terminar sus estudios de Química, Periodismo y Ciencias Económicas y tenían 24 años, la misma edad con la que Hemingway llegó por primera vez a Pamplona en 1923. La novela del escritor estadounidense, publicada en 1926, les había abierto una puerta a una ciudad que no conocían, pero que pronto iba a formar parte de su vida. Tras una semana de Sanfermines, comprobaron que la realidad no solo se parecía a lo que habían leído, sino que superaba sus expectativas.
La experiencia les marcó hasta el punto de que, al volver a Alemania, decidieron regresar al año siguiente acompañados de más amigos. Así nació el germen de la Peña Borussia, una peña taurina alemana que ha mantenido durante 63 años una vinculación ininterrumpida con Pamplona, sus fiestas y su plaza de toros. Eligieron el nombre de su club de fútbol favorito, el Borussia, y con el paso del tiempo fueron construyendo una identidad propia alrededor de los Sanfermines.
Desde 1979, la Peña Borussia ha seguido las corridas de la Feria del Toro desde uno de los lugares más simbólicos de la plaza de toros de Pamplona: la Sobrepuerta del tendido 1. Es el mismo espacio desde el que Hemingway contempló las corridas de 1926, en el asiento número 4. La Casa de Misericordia les ha cedido desde entonces diez localidades en ese palco, situado sobre el callejón, donde cada año colocan su pancarta y viven la feria con una emoción muy especial.
Su manera de vivir la fiesta no ha buscado focos ni balcones en la Estafeta. Tampoco se ha centrado solo en el encierro. La Peña Borussia ha mantenido una relación más pausada, pero muy profunda, con Pamplona. Cada julio se alojan en hoteles del centro, se mezclan con los pamploneses y repiten una rutina que ya sienten como propia: el apartado a la una, los bares, el tapeo con amigos, las comidas largas y la corrida de toros por la tarde.
En 2025, el grupo llegó de nuevo a Pamplona el 8 de julio. Primero fueron ocho personas y, con el paso de los días, se fueron sumando más hasta formar una expedición de dieciséis. El regreso estaba previsto para el 14 de julio, con una parada en San Sebastián, coche hasta Bilbao y vuelo de vuelta a Düsseldorf. Es un recorrido largo, pero para ellos forma parte del ritual de cada verano.
Uno de los rostros actuales de esta historia es Günter Bonas, portavoz de la Peña Borussia, que a sus 82 años ha seguido viajando a Pamplona con la misma ilusión con la que llegó por primera vez en 1988. “Seguimos con el mismo espíritu”, ha resumido sobre una peña que ha sabido adaptarse al paso del tiempo sin perder su esencia. Su mujer, Puri Recatalá, es de Málaga, y ambos viven buena parte del año en Alemania, aunque pasan los inviernos en el sur de España para escapar del frío alemán.
Günter también ha vivido los Sanfermines desde dentro del recorrido. En sus primeros años en Pamplona corrió el encierro durante cuatro años, aunque después dejó esa parte de la fiesta. “Éramos más jóvenes”, ha recordado. Ahora disfruta de otro ritmo, más tranquilo, basado en los amigos, la calle, los encuentros de cada día y la plaza de toros. Para la peña, la cuenta atrás de San Fermín empieza mucho antes de julio, porque todos sus miembros viven pendientes de cuánto falta para volver.
La tauromaquia ha sido siempre el eje de la Peña Borussia. Sus integrantes no solo han seguido la Feria del Toro de Pamplona, sino que también han viajado por Andalucía, Francia y Extremadura para conocer ganaderías y otras ferias. En Alemania, donde no existe una tradición taurina, no siempre resulta fácil explicar esta afición. Por eso, sus socios han dedicado mucho tiempo a contar qué significa una ganadería, cómo se vive una corrida y por qué Pamplona ocupa un lugar tan especial en su calendario.
En Mönchengladbach, donde se encuentra la sede de la peña, han creado un pequeño museo taurino y una sede social en la que organizan tertulias taurinas de forma periódica. La peña cuenta con alrededor de 22 miembros y mantiene relación con otros aficionados alemanes de ciudades como Múnich y Fráncfort, aunque esos grupos no se han constituido formalmente como peñas. A más de 1.300 kilómetros de Pamplona, la memoria de San Fermín sigue viva durante todo el año.
La Peña Borussia también ha recibido varios reconocimientos por su vínculo con la ciudad. En 1988, con motivo de su 25 aniversario, sus miembros fueron recibidos por el Ayuntamiento de Pamplona. En 2013 celebraron su 50 aniversario con una fiesta multitudinaria en los jardines de la Casa de Misericordia, con cerveza y comida alemana. Durante la pandemia, en 2020, tuvieron además un gesto muy significativo: donaron a la Casa de Misericordia casi 6.000 euros, el dinero que habrían destinado a los abonos de la Feria del Toro.
La relación de la peña con Navarra se ha reforzado también a través de numerosas amistades. En 2024 nombraron socio de honor al navarro Miguel Ángel Alústiza por su estrecha vinculación con el grupo y con el mundo taurino. Durante un acto celebrado en el Hotel Maisonnave con motivo de su 60 aniversario en Pamplona, el portavoz de la peña resumió ese sentimiento con una imagen muy sanferminera: para ellos, el río Arga es “algo así como la fuente de la eterna juventud”. Más de seis décadas después de aquel viaje en Fiat 500, aquellos jóvenes alemanes y quienes han seguido su camino han demostrado que Pamplona ya forma parte de su vida.