SOCIEDAD
Anuncian 'emocionantes' visitas guiadas nocturnas a la Catedral de Pamplona a la luz de las velas
Las veladas nocturnas están conducidas por guías del Museo de la Catedral de Pamplona y están recomendadas para mayores de 12 años.

El Ayuntamiento de Pamplona ha anunciado el inicio de una nueva propuesta turística: las veladas nocturnas en la catedral, una serie de visitas guiadas que permitirán descubrir el templo a oscuras, en silencio y con una iluminación especial. La actividad forma parte del nuevo programa ‘Pamplona muy viva’, que busca ofrecer experiencias emocionales vinculadas al patrimonio.
La iniciativa incluye seis visitas entre abril y octubre. Tendrán lugar los sábados 3 de mayo, 7 de junio, 9 de agosto, 6 de septiembre y 4 de octubre, en horario de 21:30 a 23:30 horas, con un precio de 5 euros por persona. La primera visita, prevista para el 5 de abril, ya ha colgado el cartel de completo. Las entradas están disponibles en la web visitas.pamplona.es.
La visita comienza en el patio del Arcediano y recorre espacios como la sacristía rococó, el claustro, la cillería, la cocina o el refectorio. Uno de los momentos más especiales es el paso por el sobreclaustro, iluminado únicamente con velas, lo que transforma por completo la percepción del espacio.
El grupo también accede a la Casa del Campanero, convertida en museo interactivo, donde se puede reproducir el toque de las campanas, y sube a la torre sur, que ofrece una vista panorámica única de Pamplona. La experiencia termina en la cripta gótica, en lo que los organizadores definen como un “dulce final”.
Las veladas nocturnas están conducidas por guías del Museo de la Catedral de Pamplona y están recomendadas para mayores de 12 años. Algunas estancias no son accesibles para personas con movilidad reducida, debido a la propia configuración del edificio.
Con 80.000 metros cuadrados, la catedral de Pamplona es la más grande de España y la única que conserva dependencias del siglo XI, origen de la vida de los canónigos. Esta experiencia nocturna propone un regreso al espíritu original del templo: contemplación, recogimiento y belleza bajo una luz tenue y evocadora.