La Universidad Pública de Navarra (UPNA) ha puesto en marcha un proyecto de realidad virtual para enseñar el patrimonio navarro en las aulas a través de dos enclaves de gran valor histórico: Ujué y Artajona. La iniciativa combina la digitalización de espacios patrimoniales con el diseño de propuestas didácticas para que el alumnado pueda comprender mejor el pasado y desarrollar el pensamiento histórico con ayuda de herramientas inmersivas.
El trabajo ya ha permitido crear una visita inmersiva en 360 grados sobre Ujué, mientras el equipo avanza ahora en una nueva experiencia centrada en el Cerco de Artajona. El objetivo no pasa solo por mostrar estos lugares de forma virtual, sino por convertir esa tecnología en un recurso útil para observar, interpretar y contextualizar la historia de Navarra desde el aula.
La iniciativa lleva por título “Patrimonio material navarro a través de la realidad virtual: digitalización y propuesta didáctica para el desarrollo del pensamiento histórico”. Sus responsables son Iñaki Navarro Neri, como investigador principal, junto a Isabel Merino González, Carlos Ciriza Mendívil, M.ª Teresa Benito Aguado, Ana M.ª Mendióroz Lacambra y Alfredo Asiáin Ansorena.
Para sacar adelante este proyecto, el grupo trabaja con el Laboratorio de Realidad Virtual de la UPNA, equipado con gafas Meta Quest 2 y con sistemas informáticos específicos. Gracias a estos recursos, la universidad aplica la realidad virtual a ámbitos menos habituales, más allá de las enseñanzas técnicas o sanitarias.
En este caso, la realidad virtual se ha orientado a la enseñanza de la historia y del patrimonio, así como a la didáctica de las ciencias sociales y a la formación del profesorado. La propuesta busca que el alumnado no solo contemple los espacios históricos, sino que pueda analizarlos con más detalle y desde otra perspectiva.
La experiencia desarrollada sobre Ujué permite recorrer este enclave mediante una visita inmersiva en 360 grados mientras se descubren elementos de su patrimonio material e inmaterial. De este modo, Ujué se convierte en una puerta de entrada para acercar el patrimonio navarro a los estudiantes con una fórmula distinta a la tradicional.
El proyecto no plantea estas herramientas como sustitutas de la visita presencial a los lugares históricos. Al contrario, las presenta como un complemento docente que puede enriquecer la experiencia educativa y abrir nuevas formas de trabajar conceptos históricos en el aula.
En este sentido, la profesora Isabel Merino, investigadora del Instituto I-COMMUNITAS de la UPNA, ha destacado que “esta propuesta invita al alumnado a desarrollar su propio pensamiento histórico gracias al uso de esta tecnología que permite un acercamiento al patrimonio innovador y lleno de posibilidades”.
Además del valor pedagógico, esta línea de trabajo aporta otra ventaja relevante: la preservación digital de bienes patrimoniales. Esa digitalización permite explorar los enclaves históricos de una forma diferente, con más margen para el análisis, la observación y la reflexión.
Para comprobar su eficacia, el equipo ha realizado estudios comparativos entre clases expositivas convencionales y sesiones en las que se utiliza la realidad virtual. En esos análisis se han examinado aspectos como la participación del alumnado, la comprensión del patrimonio y la capacidad para desarrollar el pensamiento histórico.
Mientras tanto, el grupo sigue inmerso en la grabación, el diseño y la aplicación didáctica de la nueva experiencia sobre el Cerco de Artajona. Esa propuesta estará disponible en los próximos meses en el Laboratorio de Realidad Virtual de la UPNA.
El proyecto también ha abierto nuevas vías de colaboración con otras universidades del Campus Iberus, el campus de excelencia internacional del Valle del Ebro al que pertenece la universidad navarra. Entre esas alianzas figura la Universidad de Zaragoza, con la que se trabaja en el diseño y aplicación didáctica de una visita virtual al Castillo de Peracense, en Teruel.