La vivienda en Navarra ha vuelto al centro del debate político este martes con el anuncio de la presidenta de UPN, Cristina Ibarrola, de una nueva ley foral de medidas urgentes y de un plan de choque con el que UPN quiere movilizar “con celeridad” más de 20.000 viviendas. La presidenta del partido lo ha avanzado en Pamplona, durante la clausura del foro Acción Vivienda: ideas y soluciones para Navarra.
La líder regionalista ha defendido que la situación exige “medidas audaces” y ha asegurado que no basta con criticar al actual Ejecutivo. Por eso, ha planteado una Ley foral para cambiar la tendencia del mercado y un impulso urgente a promociones, sobre todo de vivienda protegida, que, según ha denunciado, siguen bloqueadas en los cajones del Gobierno.
En su intervención, Ibarrola ha explicado que esa nueva norma incluirá cambios en la legislación de ordenación del territorio para lograr suelo urbano libre de cargas, recuperar fórmulas como la vivienda de precio pactado y reducir los plazos de tramitación. También ha apostado por aligerar las cargas de urbanización para acelerar la construcción.
Además, la propuesta de UPN recoge una modificación de la normativa de habitabilidad para favorecer la división de viviendas o la conversión de locales en vivienda. A ello ha sumado medidas para eliminar burocracia, cambiar sistemas de trabajo dentro de la administración pública y reformar la ley de cambio climático para rebajar exigencias de calificación energética que ha calificado de inviables o inalcanzables.
La presidenta de UPN también ha anunciado reformas fiscales para beneficiar la construcción y el alquiler. Junto a ello, ha defendido la supresión de las zonas tensionadas, una medida que, según ha afirmado, ha provocado una caída del 44% en el número de viviendas en alquiler.
En paralelo, Ibarrola ha situado como eje de su propuesta un plan de choque para activar de forma urgente más de 20.000 viviendas en Navarra. En ese paquete ha incluido los desarrollos urbanísticos del TAV, con 12.000 viviendas; Sarriguren, con más de 3.000; Donapea, con más de 5.000; Elizpea, entre Barañáin y Pamplona, con más de 300; y Gardachales, en Tudela, con más de 3.000 previstas.
Sobre estos ámbitos, ha acusado al Gobierno de María Chivite y a EH Bildu de mantener paralizados proyectos que, a su juicio, deberían haberse puesto ya en marcha. Ibarrola ha reivindicado que se recupere el impulso que, según ha señalado, mostraron en su día los gobiernos de UPN para sacar adelante estos desarrollos urbanísticos.
La presidenta regionalista ha insistido también en la necesidad de generar un clima de confianza y seguridad jurídica tanto para propietarios como para la iniciativa privada que promueva vivienda. En ese mensaje, ha puesto el foco en las familias navarras y en los jóvenes que, según ha remarcado, esperan una vivienda para poder desarrollar su proyecto de vida.
Ibarrola ha defendido además la propiedad privada y ha endurecido su discurso contra la ocupación. “Tolerancia cero a ocupas y a inquiocupas”, ha subrayado, antes de avanzar que UPN votará en contra de cualquier iniciativa que, a su juicio, pretenda resolver el acceso a la vivienda de personas vulnerables a costa de otros propietarios.
La dirigente foralista ha cerrado su intervención alertando del “drama” de las 25.000 familias que esperan una vivienda protegida en Navarra. Según ha expuesto, son 4.000 más que hace un año y 20.000 más que cuando UPN dejó el Gobierno, una situación que ha ligado también a las dificultades de emancipación de los jóvenes navarros.