SOCIEDAD
Indignación tras rechazarse las alegaciones de una oposición en Navarra con 96% de suspensos: “No quieren cubrir plazas”
La oposición de Formación y Empleo del Gobierno de Navarra rechaza la totalidad de las alegaciones presentadas
La oposición para el puesto de Titulado de Grado Medio en Formación y Empleo del Gobierno de Navarra añade un nuevo episodio de controversia. El tribunal calificador ha desestimado todas las alegaciones presentadas por los aspirantes contra las preguntas del primer examen, manteniendo intactos los resultados de una prueba que ya había sido duramente cuestionada por su dificultad y planteamiento.
En la primera fase —celebrada el 31 de enero— solo 16 de los 334 aspirantes lograron aprobar, un 4%, pese a que se ofertaban 37 plazas. Es decir, ni siquiera han superado la prueba la mitad de personas necesarias para cubrir las vacantes convocadas. La nota más alta fue de 28 puntos sobre 40.
Tras la publicación de los resultados, numerosos opositores registraron alegaciones al considerar que varias preguntas estaban mal formuladas, eran excesivamente rebuscadas o se centraban en matices terminológicos muy concretos más que en el contenido sustancial del temario. Sin embargo, el tribunal ha rechazado íntegramente todas las reclamaciones.
“Se ha desestimado absolutamente todo", lamenta uno de los aspirantes consultados. A su juicio, la decisión evidencia una falta total de autocrítica en un proceso que ya había generado un profundo malestar.
A la negativa a revisar el examen se suma ahora la rapidez con la que se ha convocado la segunda fase, fijada para el 14 de marzo. El plazo entre la resolución de alegaciones y la nueva prueba es inferior a un mes, algo que los opositores consideran inusual.
“Lo normal es que se dé más margen de un examen a otro. Habría que decir que normalmente el margen que se da de la primera prueba a la segunda suele ser mayor”, explica otro aspirante. “Con tan pocos aprobados, que son menos de la mitad de las plazas, sorprende todavía más que no se amplíen los plazos”.
La segunda prueba, además, no es menor: consiste en el desarrollo por escrito de un tema extraído al azar del temario. “Es un sorteo de un tema, el que salga. Piden en muy poco tiempo dominar todo el temario. Si reduces el plazo, complicarás todavía más pasar a la siguiente prueba”, advierten.
Los opositores interpretan esta premura como un nuevo obstáculo en un proceso ya marcado por la dureza extrema de la primera fase. “Es como si no quisieran cubrir las plazas”, señala uno de ellos, visiblemente indignado. “Son plazas estructurales y además están cubiertas por interinos. Así lo único que se hace es prolongar la situación de precariedad en la propia Administración”.
El trasfondo de la polémica no es menor. Se trata de 37 plazas estructurales vinculadas al ámbito de Formación y Empleo. Con solo 16 aspirantes que han superado la primera prueba, el proceso ya apunta a que podrían quedar vacantes sin cubrir y que no se generará una lista suficiente para futuras contrataciones.
Los críticos sostienen que esta dinámica contradice el objetivo oficial de reducir la temporalidad en el empleo público. “Si no hay suficientes aprobados, no habrá lista. Y sin lista, seguirán tirando de interinos”, resumen.
La oposición continúa adelante sin cambios en el examen ni en el calendario. El 14 de marzo se celebrará la segunda prueba. Pero lejos de apaciguarse, el malestar entre los aspirantes crece, alimentado ahora por la sensación de que ni sus alegaciones ni sus advertencias han sido tenidas en cuenta.