La construcción de viviendas en Navarra ha crecido con fuerza durante los primeros seis meses de 2026. La Asociación de Consumidores de Navarra Irache ha valorado este avance, aunque ha advertido de que la oferta continúa siendo insuficiente para atender la demanda.
Entre enero y junio han comenzado a construirse 1.865 viviendas, un 39% más que en el mismo periodo de 2025. Se trata de la cifra más alta registrada durante un primer semestre desde 2012, según los datos de la Dirección General de Vivienda del Gobierno de Navarra.
Pese a este crecimiento, el Censo de Solicitantes de Vivienda Protegida cuenta actualmente con 24.667 personas inscritas. En los últimos diez años, esta lista ha sumado alrededor de 20.000 nuevos solicitantes.
La necesidad de vivienda es todavía mayor si se analiza el conjunto de la población. Una encuesta encargada por Irache a Cíes ha señalado que el 26% de los navarros, más de 146.000 personas, necesita o tiene previsto comprar o alquilar una vivienda durante los próximos años.
Irache ha considerado que la oferta de vivienda en Navarra todavía no puede responder a esta demanda creciente. Esta situación afecta tanto al mercado protegido como al libre, donde los pisos disponibles en alquiler suelen ser ocupados en muy poco tiempo.
Por este motivo, la asociación ha pedido mantener el impulso a la construcción de viviendas en Navarra, tanto protegidas como libres. El objetivo es ampliar las posibilidades de acceso a un piso para las personas que buscan comprar o alquilar.
El aumento de las promociones ha coincidido con una nueva subida de los precios. El coste medio de la vivienda nueva y usada ha aumentado un 10,21% interanual durante el segundo trimestre de 2026, según los datos de Tinsa.
El precio medio se ha situado en 1.982 euros por metro cuadrado. De esta forma, un piso de 90 metros cuadrados en Navarra cuesta de media 178.376 euros.
Irache ha defendido que una mayor promoción podría contribuir a moderar los precios. Sin embargo, también ha reclamado otras medidas para que el coste de adquirir una vivienda resulte realmente asequible para quienes la necesitan.
La asociación ha recordado que buena parte de los solicitantes son personas jóvenes con ingresos limitados. Por ello, ha pedido acercar el precio de los pisos a la situación económica real de quienes buscan su primera vivienda.
Irache también ha planteado trabajar con las entidades financieras para ofrecer créditos con condiciones asumibles. Entre las medidas propuestas figura reducir, en la medida de lo posible, el importe de la entrada inicial, que muchas personas jóvenes no pueden afrontar sin ayuda de familiares o allegados.
Además, ha propuesto estudiar una cuenta vivienda con beneficios fiscales que anime a los jóvenes a ahorrar para adquirir un piso. Esta herramienta facilitaría la planificación económica previa a la compra.
La asociación ha reclamado, finalmente, una regulación estable que aporte seguridad jurídica a todas las partes implicadas. Esta estabilidad debe alcanzar a las administraciones, los promotores, las entidades financieras y los propios consumidores.