SOCIEDAD
El restaurante con parrilla en un pueblo de Navarra que deshace paladares con su chuletón y menú de sidrería
El establecimiento cuenta también con una amplia barra de pinchos de elaboración propia.
Casa Armendáriz es uno de esos restaurantes que forman parte de la historia viva de Viana. Ubicado en la calle Navarro Villoslada nº 19, en plena calle Mayor y en el corazón del Camino de Santiago, el establecimiento se encuentra a medio camino entre el antiguo Hospital de Peregrinos de Nuestra Señora de Gracia —hoy Casa de Cultura— y la casa natal del escritor Francisco Navarro Villoslada, autor de Amaya o los vascos en el siglo VIII.
Su comedor de estilo rústico está envuelto en un ambiente hogareño que permite a los comensales sentirse como en casa. El local cuenta con una parrilla a la vista de los comensales.
Este restaurante es una opción idónea para los amantes de las brasas, con opciones de carne y pescado. Entre ellas, destacan el chuletón de vaca vieja de maduración propia o los pescados fuera de carta, como el rodaballo cuando se encuentra disponible.
También es conocido por su menú de sidrería. Muchas personas acuden al establecimiento para degustarlo y disfrutar de la sidra. El restaurante cuenta con kupelas de las que te puedes servir directamente.
Casa Armendáriz ha pasado de generación en generación manteniendo una filosofía clara: cocina tradicional bien hecha, producto de calidad y un trato cercano.
A lo largo de los años, la casa ha ido ampliando servicios sin perder su esencia. Hoy funciona como bar, restaurante, sidrería y pensión, lo que la convierte en un punto de referencia tanto para vecinos como para peregrinos.
El bar es conocido por su barra con más de 25 pinchos, elaborados a diario y siempre con producto de temporada. Entre los más demandados se encuentran el bacalao rebozado, la anchoa rellena de ajoarriero, el bonito con vinagreta, las croquetas de jamón, la ensaladilla de txaka o de pulpo o la vieira gratinada, además de propuestas más elaboradas como la brocheta de langostinos con huevo o los espárragos gratinados en distintas versiones.
En el comedor, Casa Armendáriz ofrece menú del día, carta, menús concertados y menú de sidrería. La carta combina recetas clásicas con presentaciones actuales, siempre con protagonismo del producto navarro.
Entre los entrantes, destacan el foie mi cuit con pan de pasas, las puntas de espárragos de Navarra, los pimientos de cristal a la parrilla con ventresca y anchoa de Santoña, las zamburiñas o las gambas de Huelva a la plancha.
En carnes, el chuletón de vaca vieja con maduración propia es uno de los platos estrella, junto a las chuletillas de cordero, el solomillo de vaca o la presa y pluma ibérica a la brasa. En pescados, no faltan el bacalao a baja temperatura, la ventresca de atún con ponzu o el pulpo a la brasa sobre cremoso de patata.
El apartado de postres mantiene el tono casero, con especialidades como la cuajada de la Ultzama, el goxua de Viana, la tarta de queso o el sorbete Armendáriz al cava.
Casa Armendáriz también funciona como sidrería tradicional navarra, con sidra al txotx y producto de calidad. Su menú de sidrería, con sidra Zapiain, incluye aperitivo de la casa, tortilla de bacalao, bacalao con pimientos verdes, chuletón (medio kilo por persona), queso con membrillo y nueces, pan de Viana y bebida, por un precio cerrado de 48 euros (IVA incluido).
Con una ubicación privilegiada, una cocina reconocible y una propuesta pensada para todos los públicos, Casa Armendáriz ha sabido mantener su identidad sin dejar de evolucionar. Un restaurante imprescindible para entender la gastronomía de Viana y una parada casi obligatoria tanto para quien recorre el Camino de Santiago como para quien busca buena mesa en Navarra.