SOCIEDAD
La política lingüística de Chivite choca con la Ribera: solo dos familias en Tudela solicitan enseñanza en euskera
Las solicitudes de los modelos B y D se quedan en un testimonial 0,74% en Tudela
Tudela ha vuelto a marcar distancias con el euskera en la preinscripción escolar del curso 2026-2027. La capital ribera ha registrado 272 solicitudes para alumnado de 3 años y solo 2 familias han elegido modelos con enseñanza en euskera, frente a 270 que han optado por los modelos en castellano.
Los datos dejan una fotografía muy clara en Tudela. Los modelos A y G han concentrado el 99,26% de las solicitudes, mientras que los modelos B y D se han quedado en un testimonial 0,74%, una diferencia que vuelve a evidenciar el escaso peso del euskera en la ciudad.
Además, hay otro dato que refuerza esa tendencia. El 100% de las solicitudes presentadas en Tudela se ha dirigido a programas con enseñanza en inglés, ya sea dentro del PAI o del modelo British, lo que confirma que las familias siguen situando este idioma como una de sus principales apuestas educativas.
También se aprecia una preferencia clara en el tipo de centro. De las 272 preinscripciones, 159 se han tramitado para centros concertados, lo que supone el 58,46%, mientras que 113 han sido para la red pública, con un 41,54% del total.
El contraste con el conjunto de Navarra existe, aunque la tendencia general también favorece al castellano. En toda la comunidad, los modelos A y G han reunido el 70,26% de las solicitudes de 3 años, frente al 29,74% de los modelos B y D.
En otras zonas, sobre todo en Pamplona y su comarca, la presencia del euskera mantiene un peso mayor que en la Ribera. Sin embargo, es en el sur de la comunidad donde la diferencia se hace más evidente y donde ciudades como Tudela vuelven a mostrar una distancia muy amplia respecto a los modelos bilingües o en euskera.
Los datos de esta preinscripción dibujan así un mapa educativo muy definido en Tudela. El castellano sigue dominando de forma casi absoluta, el inglés se consolida como herramienta prioritaria para muchas familias y el euskera mantiene una implantación mínima en la capital ribera.