El juzgado de Instrucción nº 3 de Pamplona ha decretado prisión provisional comunicada y sin fianza para el alumno del Instituto María Ana Sanz de la Chantrea acusado de apuñalar dos veces a un compañero de clase de 16 años. La juez aprecia indicios de un presunto delito de homicidio en grado de tentativa, castigado con penas de hasta diez años de prisión.
Los hechos ocurrieron este pasado martes 29 de septiembre de 2026, sobre las 8.10 horas, en el citado centro, al que acudían tanto el investigado, de 20 años, como la víctima. El auto judicial sostiene, a partir de las diligencias practicadas hasta ahora, que el acusado había comprado la navaja dos días antes del ataque.
Según recoge la resolución, el investigado se habría acercado a su compañero y le habría dicho "deja de hablar mal de mí" y "¿quieres tener problemas? ¿seguro?". A continuación, siempre conforme a la versión que recoge la juez, le agarró del pecho con una mano y le asestó dos puñaladas en el abdomen.
El menor sufrió dos heridas de arma blanca, de aproximadamente siete y cuatro centímetros, además de una laceración hepática, un hematoma y otras lesiones internas que aparecen detalladas en el parte médico incorporado a las actuaciones.
Tras la agresión, el investigado abandonó el centro y fue localizado poco después en las inmediaciones. Los agentes también encontraron una navaja debajo de un vehículo estacionado en las cercanías, que el auto señala como el arma con la que se habría producido el ataque.
Las cámaras del centro grabaron la agresión
La magistrada ha tenido en cuenta las declaraciones prestadas ante la policía por la víctima y por varios estudiantes que se encontraban en los pasillos y que presenciaron los hechos. Según el auto, estos testimonios han corroborado la versión facilitada por el menor.
La resolución destaca además la existencia de grabaciones de las cámaras del centro educativo. La juez señala que las imágenes permiten apreciar cómo el investigado se aproximó a la víctima y la atacó sin que esta pudiera repeler la agresión.
Un testigo asegura que había anunciado el ataque
Otro de los elementos recogidos en el auto es la declaración de un testigo que ha asegurado que, días antes de los hechos, el investigado le habría dicho "mañana lo voy a apuñalar" y le habría mostrado la navaja que había comprado.
Este mismo apartado de la resolución indica que el investigado habría publicado además una historia en la red social Instagram en la que señalaba que iba a ir a prisión. La juez incorpora estos elementos entre los indicios existentes en esta fase inicial de la investigación.
El investigado también ha accedido a que se le tomaran muestras biológicas para poder compararlas con los vestigios recogidos durante la investigación. Durante su declaración de este jueves ha reconocido los hechos y ha asegurado que la agresión fue "un calentón", que ha relacionado con supuestos insultos racistas que, según su versión, habría recibido de la víctima durante los días anteriores.
La juez aprecia riesgo de fuga y de reiteración
La magistrada considera inicialmente los hechos como un presunto delito de homicidio en grado de tentativa. Para ello tiene en cuenta la gravedad de las lesiones, las zonas del cuerpo afectadas y la forma en la que se produjo el ataque. El auto sostiene que existen indicios de una voluntad de acabar con la vida del menor y señala que la acción habría sido preparada previamente y ejecutada de forma sorpresiva.
La juez ha acordado la prisión provisional comunicada y sin fianza al apreciar, por un lado, riesgo de fuga ante la gravedad del delito investigado y las penas que podrían imponerse y, por otro, la necesidad de proteger a la víctima y evitar una posible reiteración delictiva. La resolución recuerda que ambos son compañeros del mismo centro educativo y alude a la posibilidad de que el investigado pudiera volver a actuar contra el menor.
El auto también rechaza por el momento la orden de protección solicitada por la víctima, al haberse acordado ya el ingreso en prisión provisional del investigado, sin perjuicio de las medidas que puedan adoptarse si cambia su situación personal.