La Audiencia de Navarra ha condenado a 3 años y 6 meses de prisión a cinco acusados por traficar con 105.000 kilos de marihuana cultivados en varias fincas de Artajona, Mendigorría y Olite. La sentencia considera probado que los procesados intentaron dar apariencia de legalidad a un cultivo que, en realidad, tenía como finalidad la distribución de sustancia estupefaciente.
El fallo, dictado por la Audiencia de Navarra, señala que la droga intervenida podría haber alcanzado en el mercado ilícito un valor de 155,7 millones de euros. Además de la pena de prisión, cada uno de los condenados deberá pagar una multa de 200 millones de euros, el doble del valor estimado del cannabis incautado.
Los hechos se remontan a agosto de 2021, cuando la Policía Foral tuvo conocimiento de la existencia de varias plantaciones en las que se cultivaba cáñamo industrial, con unas 415.000 plantas. Las fincas estaban repartidas entre Artajona, Mendigorría y Olite, y su responsable aseguró a los agentes que el producto se secaría en naves municipales de Artajona y se exportaría posteriormente a Suiza.
Desde el inicio de la investigación, los agentes advirtieron de que las sumidades floridas o cogollos no podían ser transportadas, con independencia de su nivel de THC, tal y como recogía una nota del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Esa prohibición quedó reflejada por escrito y fue reiterada en una reunión mantenida el 1 de octubre de 2021 con los abogados del agricultor.
Pese a esas advertencias, los cinco acusados actuaron de común acuerdo y planificaron un envío en camión con destino a Roma, previsto para el 2 de noviembre de 2021. El transporte fue interceptado por la Policía Foral en la nave de secado de Artajona, donde se confirmó la magnitud de la operación.
En total, se intervinieron más de 105.000 kilogramos, de los que 87.500 kilos correspondían al cannabis y unos 17.600 kilos a hojas de la planta. La droga estaba repartida entre el camión, un almacén y las propias parcelas de Artajona, Mendigorría y Olite.
Durante el juicio, celebrado el pasado diciembre, la Fiscalía solicitó 6 años y 9 meses de prisión y una multa de 200 millones de euros para cada acusado, mientras que las defensas reclamaron la absolución, al sostener que se trataba de cáñamo industrial autorizado.
La Audiencia ha rechazado ese argumento. En su sentencia, subraya que no se ha acreditado ningún destino industrial real del producto ni la existencia de empresas destinatarias verificables. A su juicio, los acusados intentaron enmascarar una actividad ilícita bajo la apariencia de un cultivo legal.
El tribunal concluye que existe prueba suficiente para descartar el uso industrial y considera demostrado que el objetivo era la comercialización de las sumidades floridas como droga. La resolución puede ser recurrida ante el Tribunal Superior de Justicia de Navarra.