TRIBUNALES
Una relación iniciada en Facebook termina con una condena en Navarra por agresión sexual
La Audiencia de Navarra ha avalado el testimonio de la víctima como prueba clave y ha impuesto además alejamiento, libertad vigilada e indemnización.
La Audiencia de Navarra ha avalado el testimonio de la víctima como prueba clave y ha impuesto además alejamiento, libertad vigilada e indemnización.
La Audiencia de Navarra ha condenado a un hombre a 6 años y 10 meses de prisión por violar y amenazar a su pareja, una mujer navarra, en Valencia en julio de 2021. El tribunal ha considerado probada la agresión y ha destacado la solidez del testimonio de la víctima como principal prueba.
Los magistrados han subrayado la “credibilidad y fuerza de convicción” de la declaración de la mujer, que han calificado como “uniforme y mantenida” en el tiempo. La sentencia, dictada por la Sección Segunda, puede ser recurrida ante el Tribunal Superior de Justicia de Navarra.
El condenado, de 50 años y en prisión desde diciembre, no podrá acercarse ni comunicarse con la víctima durante 11 años. Además, deberá cumplir otros 5 años de libertad vigilada tras salir de prisión.
También se le ha impuesto el pago de una indemnización de 10.225 euros, de los que 225 corresponden a lesiones y 10.000 al daño moral causado a la mujer.
La relación entre ambos comenzó el 2 de febrero de 2021 a través de Facebook y fue intermitente. El 14 de febrero, el hombre se presentó en el domicilio de ella en la comarca de Pamplona, donde fue expulsado.
Meses después, la mujer se trasladó a Valencia, donde convivió con él entre el 11 de junio y el 4 de julio. Según recoge la sentencia, durante ese periodo detectó comportamientos inadecuados, lo que le llevó a romper la relación y regresar a Pamplona.
Sin embargo, el acusado continuó contactando con ella hasta que logró que regresara el 28 de julio. Dos días después, en la madrugada del 30 de julio, se produjo la agresión.
Según el fallo judicial, el hombre, bajo la influencia de alcohol y drogas, le pidió que le practicara una felación. Ante la negativa, la llevó “de modo violento” a la habitación, donde la violó.
Tras la agresión, la víctima trató de refugiarse en el baño y llamó al 112 para pedir ayuda. No pudo salir de la vivienda porque la puerta estaba cerrada con llave.
Después de un forcejeo, logró coger la llave y huir escaleras abajo. En ese momento, llegaron los agentes de la Policía Local, que interceptaron la situación.
En el juicio, celebrado el 13 de enero, la Fiscalía solicitó 9 años de prisión por agresión sexual, además de penas por coacciones y amenazas. Finalmente, la Audiencia ha condenado por agresión sexual (6 años) y amenazas (10 meses), descartando el delito de coacciones.
El tribunal ha respaldado el relato de la víctima con pruebas como el informe de la forense, que confirmó la relación entre las lesiones y los hechos denunciados.
Además, la mujer ha manifestado sufrir consecuencias psicológicas como miedo, humillación, flashbacks y desconfianza, derivadas de la agresión.
Los magistrados han tenido en cuenta como atenuante la dependencia a sustancias tóxicas del acusado y su consumo en el momento de los hechos, al considerar que influyó en la comisión del delito.