La transformación tecnológica ha reunido en Tudela a más de cuarenta representantes del mundo empresarial, tecnológico y de la innovación para analizar uno de los principales retos que afrontan actualmente las organizaciones: cómo gestionar el cambio poniendo a las personas en el centro.
El foro "Empresas, Personas y Futuro. Cuando la tecnología se entiende", organizado por MEYER, ATANA, Women4Cyber Spain e INTREPIT, ha puesto sobre la mesa que disponer de nuevas herramientas no garantiza por sí solo una transformación efectiva. La formación, el acompañamiento y la capacidad para explicar el sentido de los cambios han aparecido como factores esenciales.
La jornada ha sido inaugurada por Vitori Hernández, presidenta de MEYER y CEO de INTREPIT, quien ha defendido la necesidad de crear espacios en los que las empresas puedan intercambiar experiencias y conocimiento. "Si hay un debate clave hoy, es cómo abordamos la tecnología, porque solo cobra sentido cuando aporta valor real y ayuda a resolver los retos cotidianos de las empresas", ha destacado.
La primera mesa de debate ha analizado precisamente las barreras que todavía frenan la adopción tecnológica dentro de las organizaciones. Moderada por Cristina García, gerente de ATANA, ha contado con Pachi Pérez Reina, director industrial de Tasubinsa; José María Aguirre, responsable de Mejora Continua y Excelencia Operacional de ROCKWOOL; y Silvia Zubeldía, fundadora y CEO de Imago Innovation.
Los participantes han coincidido en que los principales obstáculos están relacionados menos con las propias herramientas tecnológicas y más con aspectos humanos y organizativos. Entre ellos han señalado la resistencia al cambio, la falta de tiempo para afrontar los procesos, la necesidad de liderazgo y una formación adecuada.
José María Aguirre ha explicado la experiencia desarrollada en la digitalización de los procesos logísticos de ROCKWOOL. A su juicio, la implantación de tecnología necesita tener una razón clara detrás: "Hace falta mucha formación y mucho acompañamiento y entender muy bien el porqué y el para qué".
Por su parte, Silvia Zubeldía ha centrado su intervención en la necesidad de gestionar el miedo y la incertidumbre que pueden aparecer entre los equipos cuando se introduce una nueva forma de trabajar. Pachi Pérez Reina ha incidido en que las empresas deben dedicar recursos y tiempo para facilitar que las personas puedan adaptarse y participar activamente en esa transformación.
La segunda mesa del encuentro celebrado en Tudela ha permitido conocer experiencias concretas de implantación tecnológica en organizaciones navarras. Moderada por Ruth de Rioja, ha contado con Sergio Taboada, director del Área de Organización y Sistemas de Caja Rural de Navarra; Beatriz Marchite, directora y CEO de Cebollas Marchite; y Vitori Hernández, CEO de INTREPIT.
Durante esta parte de la jornada se han expuesto diferentes proyectos de automatización, digitalización y mejora de procesos. Estas iniciativas han permitido aumentar la eficiencia de las organizaciones, agilizar la toma de decisiones y liberar tiempo para dedicarlo a tareas consideradas de mayor valor.
Uno de los mensajes centrales lo ha planteado Sergio Taboada al abordar el proceso de transformación tecnológica de Caja Rural de Navarra. "Ser más digitales por dentro para ser más humanos por fuera", ha señalado para resumir el papel que puede desempeñar la tecnología cuando se utiliza para reforzar la atención a las personas y la relación con los clientes.
Los participantes han coincidido en que la tecnología alcanza su mayor potencial cuando consigue facilitar el trabajo y mejorar la relación con clientes, equipos y colaboradores. No se trata únicamente de incorporar nuevos sistemas, sino de lograr que tengan una utilidad clara dentro de la actividad diaria.
En este sentido, Beatriz Marchite ha explicado cómo la incorporación de herramientas digitales ha permitido a Cebollas Marchite ganar agilidad, precisión y capacidad de gestión. El proceso también ha contribuido a avanzar en la profesionalización y tecnificación de la empresa.
Vitori Hernández ha recordado que una herramienta tecnológica genera verdadero valor cuando responde a necesidades reales de las organizaciones. En su intervención ha puesto el foco en su capacidad para aportar seguridad, tranquilidad y una mejor capacidad de respuesta.
La jornada ha continuado con una ponencia de Pilar Sánchez Bazán, consultora y formadora en desarrollo de personas y organizaciones. Su intervención ha abordado los desafíos que supone trabajar en un entorno condicionado por la velocidad de los cambios, el exceso de información y la necesidad de mantener un propósito definido.
Una de sus reflexiones ha sintetizado buena parte del debate desarrollado durante el foro: "La tecnología se instala; la transformación se acompaña". Sánchez Bazán ha defendido que, en un contexto cada vez más marcado por la inteligencia artificial, el pensamiento crítico seguirá siendo una capacidad especialmente valiosa para las organizaciones.
"La tecnología ofrece oportunidades; las personas, la dirección", ha añadido la consultora. La idea ha conectado con las experiencias compartidas durante el encuentro sobre la importancia de que los procesos de transformación tecnológica no se limiten a la instalación de herramientas, sino que incorporen formación y acompañamiento.
El foro organizado en Tudela ha dejado como uno de sus principales mensajes que el éxito de estos procesos depende de la capacidad de las organizaciones para lograr que sus equipos comprendan el sentido de los cambios. La tecnología puede mejorar la eficiencia y agilizar determinados trabajos, pero su implantación necesita tiempo, liderazgo y participación de las personas.
La celebración del encuentro ha coincidido además con un año especialmente significativo para INTREPIT, que conmemora su décimo aniversario bajo el lema "10 años cuidando para impulsar". La compañía ha vinculado esta filosofía con uno de los ejes abordados durante la jornada: la importancia de acompañar a las personas durante los procesos de cambio tecnológico.