• viernes, 12 de julio de 2024
  • Actualizado 13:22
 
 

COMERCIO LOCAL

Aiman, el yemení que llegó a Pamplona en patera y ahora es dueño de una frutería

Se jugó la vida en el paso del estrecho con apenas 18 años y ahora vive feliz en la capital navarra.

Aiman en la frutería La Milagrosa de Pamplona. Navarra.com
Aiman Fadl Saleh Zaid en la frutería La Milagrosa de Pamplona. Navarra.com

El yemení Aiman Fadl Saleh Zaid de 21 años y su compañero de Guinea Conakry Mouctqr Diallo son los dueños de la frutería La Milagrosa en Pamplona, un pequeño supermercado en plena avenida de Zaragoza 28 con productos navarros, rumanos, sudamericanos y africanos a muy buen precio.

Es un establecimiento que está muy cerca de otros que hemos conocido en esta sección de comercio local en Pamplona, como es el caso de la frutería Palacios en la misma avenida de Zaragoza o el bar El Mochuelo en la calle Guelbenzu.

Es una frutería donde la marroquí Nadia atiende en el mostrador, situado al fondo del local, a los clientes que entran sin parar en busca de verdura y fruta a unos precios muy competitivos.

No obstante, lo que llama la atención es la historia de Aiman, un chaval que tiene ahora 21 años y que llegó a España en patera desde Yemen, donde sigue toda su familia.

Interior de la frutería La Milagrosa en Pamplona. Navarra.com
Interior de la frutería La Milagrosa en Pamplona. Navarra.com

Aiman se jugó la vida en el estrecho para pasar desde Melilla y llegó sin papeles hace tres años. Actualmente ya está regularizado. Trabaja en la frutería y a la vez estudia bachiller en el instituto Plaza de la Cruz.

Ha señalado a Navarra.com: "Soy de Yemen y hace tres años llegué a España. Me dediqué a estudiar el idioma. Entré a trabajar en esta tienda con mis amigos y luego me la traspasaron".

"Entré se puede decir en patera desde Melilla. Vinimos solo dos en la misma patera. Salimos nueve de mi país y los demás se distribuyeron por varios países de Europa", explica Aiman.

En la larga y dura travesía "lo pasamos muy muy mal desde Mauritania, Mali, Argelia, Marruecos y España. Entré por Melilla en un barco pequeño pagando a gente que se aprovecha de los emigrantes. De Nador a Melilla pagué tres mil euros, pero antes pagamos mucho más. Todo el viaje, quince mil euros". 

Aiman Fadl y Mouctqr Diallo en la frutería La Milagrosa de Pamplona. Navarra.com
Aiman Fadl y Mouctqr Diallo en la frutería La Milagrosa de Pamplona. Navarra.com

"Claro que me jugué la vida. Es ilegal totalmente. Contactamos con un traficante que te lleva ilegalmente en una patera hasta la frontera de Melilla y luego nadas y te la juegas", afirma Aiman.

"No me importaba porque sabía nadar. Sabía que no me iba a ahogar. Luego en Melilla el estado te traslada a diferentes ciudades de España. Fue un poco antes del covid".

Posteriormente, llegó el traslado a Pamplona: "Yo no conocía nada. Me trajeron a Navarra. Ahora estoy trabajando gracias a Dios y estamos cotizando y compartiendo. Devolviendo el favor que se nos ha hecho cuando estábamos necesitados. Eso es lo que estamos intentando. Aquí yo estoy solo. Mi familia está en Yemen y hablo con ellos a diario", explica Aiman.

Pamplona le parece "muy bien. Todo genial. Tengo buena relación. Me he integrado. Me he involucrado con la gente. Hablamos con todo el mundo con el corazón abierto y nos llevamos muy bien con los clientes. Hay muy buen trato", indica el yemení.

fachada de la frutería La Milagrosa en Pamplona. Navarra.com
Fachada de la frutería La Milagrosa en Pamplona. Navarra.com

Por si fuera poco, sufrió un accidente en Villafranca llevando la furgoneta con fruta hace unos meses del que ya está recuperado: "Me rompí el femur", asegura.

Reconoce que en su país "o son del Barcelona o son del Real Madrid", pero su poco tiempo libre lo dedica a estudiar: "Ahora estoy en segundo de bachiller en el instituto Plaza de la Cruz y a la vez trabajando. Apenas me da tiempo para otra cosa", concluye Aiman.

Mouctqr es el otro socio de la frutería: "Llevamos desde el mes de julio como dueños de la frutería. Hay muchos clientes. Aiman era un trabajador de la misma antes de formar sociedad conmigo. Era refugiado y ahora ya tiene todos los papeles en regla".

Lleva diez años en la capital navarra: "Me gusta Pamplona, de verdad. En la tienda hay producto español, latino, africano, árabe y rumano. Cada estantería es para cada país. Las ventas van muy bien gracias a Dios. Traemos buen producto y lo ponemos barato por la crisis", concluye Mouctqr.

Frutería la Milagrosa en la avenida de Zaragoza en Pamplona. Navarra.com
Frutería la Milagrosa en la avenida de Zaragoza en Pamplona. Navarra.com


  • Los comentarios que falten el respeto y que no se ciñan al tema de la noticia, podrán ser eliminados.
  • Cada usuario será el único responsable de sus comentarios.
Aiman, el yemení que llegó a Pamplona en patera y ahora es dueño de una frutería