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COMERCIO LOCAL

Irene y Sara, las tatuadoras que abren en Pamplona un estudio diferente: "Hacemos algo único"

Comenzaron su andadura en noviembre en un conocido antiguo local del centro de Pamplona. 

Antheia Studio en la calle González Tablas 1 de Pamplona. IÑIGO ALZUGARAY
Irene González Pérez y Sara Hernández Moya en Antheia Studio en la calle González Tablas 1 de Pamplona. IÑIGO ALZUGARAY

El local del antiguo video club Bogart de la calle González Tablas siempre ha sido un lugar de referencia para la nostalgia. Ahora, Antheia Studio ha ocupado este local y se ha convertido en un espacio para los tatuajes y la cultura

Detrás de este proyecto se encuentran Irene González Pérez y Sara Hernández Moya, una zaragozana y una salamantina que su pasión por los tatuajes y su amor por Pamplona han hecho que hayan podido unir caminos. 

Se conocieron en otro estudio de tatuajes de Pamplona, pero querían ir por otra dirección con otra manera de trabajar y con otra estética. "Tatuamos también en otras ciudades y solemos conocer otros estudios como más minimalistas y no tan típicos. Vimos que en Pamplona no había con esta idea así que nos lanzamos", destacan ambas tatuadoras. 

Ambas vienen por la rama artística, Irene estudió Diseño Gráfico mientras que Sara Bellas Artes. En sus tatuajes se refleja el amor por el arte y por eso, en Antheia Studio tienen hueco para todo tipo de artistas. "Hemos tenido una exposición de una chica en la que se vendieron incluso algunos de sus cuadros", explica Irene. 

También, en sus cabezas está realizar talleres, por ejemplo, enseguida realizarán uno sobre cómo hacer velas. "En la inauguración hicimos unas velas y la gente nos preguntó mucho a ver cómo las hicimos así que vamos a organizar un taller". No solo ofrecerán ellas talleres sino que también están abiertas a ceder el espacio para otras personas

El local tiene grandes dimensiones y está decorado en un estilo minimalista muy acogedor. Para ello, tuvieron que hacer una gran reforma pero la realizaron ellas mismas con algo de ayuda. "Ha sido un proceso largo tanto mental como físicamente. Al realizar la obra nosotras solas han sido muchas horas y meses en los que han surgido muchos problemas", detalla Irene. 

Antheia Studio en la calle González Tablas 1 de Pamplona. IÑIGO ALZUGARAY
Sara Hernández Moya y Irene González Pérez en Antheia Studio en la calle González Tablas 1 de Pamplona. IÑIGO ALZUGARAY. 

Irene tiene 30 años y Sara 26, lanzarse a la aventura no ha sido fácil, pero sí gratificante. Más o menos, desde hace tres y cuatro años fue cuando comenzaron a tatuar. Poco a poco han ido formando una cartera de clientes que les han acompañado en este nuevo proyecto. 

Irene y Sara se enfocan en realizar tatuajes únicos con diseños específicos para cada persona. "No copiamos y pegamos de un diseño anterior. Hacemos visitas previas para ver las ideas y tratar de hacer algo único. Esta cita es importante también porque hay quien viene con muchas ideas y no sabe cómo plasmarlo", explican Irene y Sara.

Ambas buscan que el cliente tenga un proceso guiado para estar seguro de lo que quiere. Recomiendan también zonas, tamaños y formas de tatuar. "Hay veces que son emociones o vivencias que son especiales para la persona y merecen su tiempo", cuentan.  

Tanto Sara como Irene se muestran orgullosas de que su trabajo está dando sus frutos. Instagram es su mayor forma de publicarse y publican tanto los diseños que van tatuando como todos los eventos o talleres que realizan. "El boca a boca hace mucho y estamos muy contentas porque mucha gente pasa y entra para preguntarnos". 

Antheia Studio en la calle González Tablas 1 de Pamplona. IÑIGO ALZUGARAY
Antheia Studio en la calle González Tablas 1 de Pamplona. IÑIGO ALZUGARAY

El estudio es diferente a cómo normalmente suelen estar diseñados estos locales de tatuajes y la gente se sorprende. Sobre todo, Antheia Studio cuenta con mucha luz.  Irene y Sara están viendo cómo sus proyectos salen a pesar de seguir con miedos. "Nunca sabes, pero está siendo gratificante". 

En sus comienzos, Sara se hizo su primer tatuaje y le llamó mucho la atención por lo que decidió interesarse por los tatuajes de línea fina. Irene también empezó a interesarse cuando un amigo suyo le realizó su primer tatuaje, por lo que decidió practicar.  

Además de contar con Atheia Studio, ambas tatuadoras viajan por diferentes ciudades por España para tatuar en otros estudios que contactan porque les ha llamado la atención los trabajos de Irene y Sara. 


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