La Navarra Media Gravel Ride ha reunido este sábado 28 de marzo a 60 ciclistas en la primera quedada de gravel celebrada en la Zona Media de Navarra, una cita que ha agotado todas sus plazas y que ha combinado paisaje, vino y barro en un recorrido con salida y meta en Tafalla.
Impulsada por el Consorcio de Zona Media, esta primera edición ha servido para descubrir el territorio sobre dos ruedas y para poner en valor la riqueza natural, cultural y paisajística de la comarca. La propuesta ha ofrecido una experiencia ciclista cuidada, con identidad propia y pensada para mostrar algunos de los rincones más reconocibles de la Navarra Media.
Las personas participantes han comenzado la jornada en torno a las 9.00 horas desde el interior del Velódromo Miguel Induráin, en la Ciudad Deportiva de Tafalla. Desde allí, la marcha ha puesto rumbo a Olite, en un inicio marcado por el frescor de la mañana y por el ambiente de una cita que nacía con vocación de continuidad.
Poco después se han configurado tres grupos de nivel antes de atravesar el casco urbano y dejar atrás el Palacio Real, uno de los emblemas del recorrido. La ruta ha continuado después por el Monte Plano de Tafalla, en un trazado diseñado para disfrutar del entorno y de la esencia de esta modalidad ciclista.
La siguiente parada ha estado en Artajona, donde el grupo ha realizado un primer avituallamiento con sabor local en la Bodega Reyno de Artajona. La organización ha querido cuidar ese momento con una propuesta vinculada al territorio, reforzando el carácter singular de esta Navarra Media Gravel Ride.
Tras dejar atrás el Cerco de Artajona, la marcha se ha enfrentado al Portillo de Eleuterio, el punto más alto del itinerario. A continuación, el grupo de la social ride ha recorrido el paisaje de la Valdorba y se ha adentrado en el municipio de Pueyo antes de encarar el regreso.
El cierre del recorrido ha llegado de nuevo en Tafalla, con paso por el mirador de Santa Lucía, desde donde se divisa una amplia panorámica de la Navarra Media. En total, la ruta ha sumado 57 kilómetros y 1.100 metros de desnivel positivo acumulado, una combinación exigente y atractiva para los aficionados al gravel.
Además del trazado, la cita ha destacado por el cuidado de los servicios ofrecidos a los participantes. La jornada ha incluido avituallamiento especial en Artajona, servicio gratuito de fotografía y vídeo, imagen personalizada con photocall en meta y duchas gratuitas en el velódromo.
La experiencia se ha completado con un picnic especial en el Palacio de Mencos de Tafalla, un broche final con el que la organización ha querido reforzar el vínculo entre deporte, patrimonio y gastronomía. ¿Puede una ruta ciclista convertirse también en una forma de descubrir un territorio? La primera Navarra Media Gravel Ride ha querido responder precisamente a esa idea.
Esta actuación ha sido impulsada por el Consorcio de Zona Media y se ha enmarcado en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, financiado por la Unión Europea-Next Generation EU y el Gobierno de Navarra.