Atacan la sede del PP de Pamplona en plena huelga abertzale: "Intentan amedrentarnos"
La jornada de paro, convocada por los radicales para reclamar un salario mínimo propio de 1.500 euros, también ha dejado más incidencias.
La sede del PP de Navarra en Pamplona ha aparecido este martes cubierta de pegatinas vinculadas a la huelga general convocada por los sindicatos abertzales en la Comunidad foral, un acto que el presidente del partido, Javier García, ha denunciado públicamente como un intento de amedrentar a quienes no comparten la ideología de los convocantes.
El dirigente popular ha condenado lo ocurrido a primera hora de la mañana y ha defendido que el derecho a la huelga forma parte de una sociedad democrática, pero ha rechazado de forma tajante que esa protesta derive en actos de presión o vandalismo contra una formación política. “El intento de amedrentar al que piensa diferente no tiene cabida en democracia”, ha afirmado.
García ha insistido en que lo sucedido en la sede del PPN no puede presentarse como una forma legítima de protesta, sino como una acción de intimidación. A su juicio, la convivencia democrática se sostiene sobre el respeto, la pluralidad y la libertad, y no sobre el señalamiento de quienes mantienen posiciones distintas en el debate público.
Desde el Partido Popular de Navarra han subrayado además que la comunidad foral es una tierra diversa, en la que todas las ideas deben poder defenderse con normalidad y sin miedo. En esa línea, el partido ha remarcado que no va a dejar de defender sus principios ni de trabajar por los navarros pese a este tipo de actos.
El ataque a la sede popular se ha producido en el contexto de la huelga general convocada este 17 de marzo por ELA, LAB, Steilas, Hiru y Etxalde, una movilización planteada para reclamar un salario mínimo propio de 1.500 euros en Navarra. Los sindicatos han defendido esta reivindicación con el argumento de que los salarios deben adecuarse a la realidad socioeconómica del territorio y de que la decisión sobre esa cuantía debe tomarse aquí.
Los convocantes han asegurado durante la mañana que el paro ha tenido un seguimiento importante en distintas empresas y servicios. Entre los sectores en los que han destacado incidencia figuran varias industrias navarras, algunos supermercados, clubes deportivos, ITV y servicios municipales de distintas localidades de la Comunidad foral.
La jornada también ha tenido otras consecuencias más allá del plano laboral y político. Los piquetes informativos han provocado retrasos en el inicio del servicio del Transporte Urbano Comarcal, afectando a la puntualidad prevista desde las instalaciones, según se ha comunicado durante la mañana.
El incidente más grave en la circulación se ha registrado en la PA-30, donde la carretera ha permanecido cortada durante dos horas en el kilómetro 2, sentido Noáin, a la altura de Mutilva. Cuatro personas se han cruzado en la calzada y han quedado enganchadas por parejas a barriles de obra rellenos de cemento, lo que ha obligado a retirarlas de la vía y ha generado importantes retenciones.
Aunque la calzada ha podido quedar despejada después, el atasco se ha prolongado hasta el kilómetro 0, en la conexión con la A-15, provocando un notable cuello de botella en una de las principales entradas del entorno de Pamplona. Con ese balance, el ataque a la sede del PPN, los retrasos en el transporte y el corte de la PA-30 han marcado una mañana de huelga especialmente tensa en Navarra.