El Gobierno de Chivite ha solicitado al Parlamento de Navarra la celebración del último debate del estado de la Comunidad de la legislatura, que está previsto para los próximos 24 y 25 de septiembre de 2026. El Ejecutivo ha presentado la cita como el inicio de un nuevo curso político marcado por el mensaje de que queda "mucho hecho y mucho por hacer".
La petición ha sido trasladada este miércoles a la Cámara foral. El vicepresidente y portavoz, Javier Remírez, ha explicado que el Gobierno afronta este último tramo con la intención de completar varios proyectos pendientes, aunque para ello necesitará mantener los apoyos parlamentarios que han sostenido a María Chivite durante la legislatura.
En el escrito remitido al Parlamento, la propia presidenta ha defendido que el final de la legislatura "no es un punto final, sino un paso más". Chivite ha puesto en valor las más de 60 iniciativas legislativas aprobadas desde el comienzo del mandato.
Entre las normas que el Gobierno de Navarra quiere impulsar antes de las próximas elecciones se encuentran la Ley Foral de Salud, la Ley de Industria y Fomento Empresarial y el nuevo Estatuto de Personal. También figuran la Ley contra la Despoblación, la Ley de Juventud, la de Reconocimiento y Reparación de las Víctimas del Terrorismo y la del Sistema Universitario.
Remírez ha situado igualmente entre los argumentos del Ejecutivo las cifras de afiliación a la Seguridad Social. El portavoz ha citado como prioridades para los próximos meses la vivienda, la sanidad, el reto migratorio y la convivencia.
Además, el Ejecutivo de María Chivite ha anunciado su intención de presentar un proyecto de Presupuestos de Navarra para 2027. Su aprobación volverá a depender, previsiblemente, de la capacidad del Gobierno para alcanzar acuerdos con sus socios parlamentarios.
Ese escenario político es precisamente uno de los principales condicionantes del último debate del estado de la Comunidad. El Ejecutivo necesita el respaldo de EH Bildu y del resto de formaciones de la izquierda para sacar adelante buena parte de las leyes y medidas que ahora señala como prioritarias.
Las diferencias entre los socios ya se han dejado notar durante la legislatura en cuestiones como la educación concertada, la sanidad o la seguridad. Cualquier ruptura en esos apoyos podría complicar la aprobación de algunas de las iniciativas anunciadas por el Gobierno para los próximos meses.
El debate llegará, además, en pleno impacto político de las investigaciones relacionadas con el denominado caso Cerdán y las adjudicaciones vinculadas a Servinabar. A ello se añade la polémica sobre las obras de duplicación de los túneles de Velate y sus sobrecostes.
El asunto de Velate ha adquirido un especial peso político durante los últimos meses. Los sobrecostes y la tramitación de la adjudicación han alimentado las críticas de la oposición y han situado varias decisiones adoptadas durante la legislatura bajo un intenso escrutinio político y judicial.
La vivienda será otra de las cuestiones que previsiblemente marcará el debate. El Ejecutivo ha incluido el acceso a una vivienda entre sus grandes prioridades mientras continúan las críticas a las políticas desarrolladas por el departamento dirigido por Begoña Alfaro y a la evolución de los precios y de la oferta de alquiler.
También estará en el centro la sanidad navarra, uno de los asuntos que el Ejecutivo quiere reforzar con una nueva Ley Foral de Salud. El contexto llega marcado por las protestas de profesionales médicos y por la presión política alrededor de las listas de espera.
La convivencia será igualmente uno de los ejes señalados por Remírez. La relación con EH Bildu, su posición respecto al pasado de ETA y las discrepancias surgidas en torno a diferentes episodios de violencia han provocado durante la legislatura críticas de los partidos de la oposición.
El Gobierno de Chivite llegará así los días 24 y 25 de septiembre a su último gran debate parlamentario de política general antes del final de la legislatura. Sobre la mesa estarán las leyes pendientes, los Presupuestos de 2027, la estabilidad de los apoyos de EH Bildu y las investigaciones que han marcado el curso político navarro.