La presidenta de Navarra, María Chivite, ha arrancado este lunes 13 de abril su agenda institucional en Pekín (China) con una ronda de reuniones de alto nivel para abrir nuevas vías de colaboración económica para Navarra. La presidenta foral se ha reunido, junto al consejero Mikel Irujo, con el gigante de la construcción CSCEC y con la entidad pública china CCPIT.
Este viaje institucional busca posicionar a Navarra como un paraíso inversor, pero llega en un momento muy delicado para la industria. Los últimos datos de Nastat reflejan que el Índice General de Producción Industrial de Navarra ha caído un 8,3% interanual en febrero, un descenso que se amplía al 8,9% si se excluye la energía. En el conjunto de España, la caída del índice ha sido del 1,3%, muy por debajo del retroceso registrado en Navarra.
El deterioro se ha dejado notar sobre todo en ramas estratégicas. El material de transporte ha bajado un 21,1%, mientras que papel, madera y muebles han retrocedido un 15,4% y las industrias metálicas, un 9,8%. También los bienes de inversión han registrado una caída del 17,6%, según los datos difundidos sobre febrero.
Unos datos a los que se suman el cierre de fábricas con mucho calado en el tejido industrial de Navarra, como la BSH de Esquíroz o Sunsundegui en Alsasua. Unos cierres que han supuesto cientos de despidos en Navarra.
En ese contexto, la primera jornada del viaje oficial ha estado centrada en reforzar la presencia de Navarra en el mercado asiático y en estrechar contactos con grandes actores empresariales e institucionales. La delegación foral ha puesto el foco en la industria, las infraestructuras y la proyección exterior del tejido económico navarro.
En ese arranque en Pekín, Chivite e Irujo han mantenido un encuentro con Chen Yong, vicepresidente de China State Construction Engineering Corporation. Se trata de una de las mayores empresas constructoras del mundo, especializada en grandes proyectos de obra civil, infraestructuras y parques empresariales.
La reunión se ha producido después del memorando de entendimiento que el Gobierno de Navarra y CSCEC firmaron el pasado mes de enero para impulsar de forma conjunta infraestructuras industriales. Durante ese encuentro, Chivite ha defendido que la Comunidad foral y su ecosistema industrial ofrecen a las compañías chinas una plataforma de referencia para crecer en Europa.
Según ha trasladado el Ejecutivo foral, la presidenta ha subrayado que las capacidades de CSCEC en planificación, construcción y coordinación industrial encajan con las necesidades de Navarra. También ha valorado a la empresa como un socio estratégico de primer nivel para futuros desarrollos.
La agenda del día ha continuado con otra cita relevante, esta vez con responsables del China Council for the Promotion of International Trade, encabezados por su vicepresidente, Liu Jiaman. Esta organización pública se dedica a impulsar el comercio exterior, la inversión y la cooperación económica internacional.
En ese encuentro, Irujo ha confirmado que Navarra contará por primera vez con un stand propio en la feria CISCE, que se celebrará en junio en Pekín. El consejero ha explicado que esa presencia permitirá reforzar la proyección internacional del tejido industrial navarro y buscar alianzas con actores globales.
El titular de Industria ha destacado que la participación en la China International Supply Chain Expo supone una oportunidad estratégica para sectores prioritarios como la energía, la automoción y la tecnología. Esta feria internacional no se centra solo en productos, sino en conectar cadenas de suministro y favorecer alianzas entre empresas e instituciones.
Además, la delegación navarra ha cerrado su primera jornada con una visita al Centro para las Pymes de la Unión Europea en China. Esta plataforma, financiada por la Unión Europea, ofrece asistencia práctica, gratuita o subvencionada, a pequeñas y medianas empresas europeas que quieren entrar en el mercado chino o consolidar allí su actividad.
El centro presta apoyo regulatorio y comercial, además de facilitar la búsqueda de socios, clientes y contactos empresariales en el país asiático. En la práctica, actúa como un puente operativo entre la UE y China para reducir la complejidad de acceder a un mercado especialmente regulado.