La histórica concejala tudelana Milagros Rubio se ha posicionado públicamente en contra de la planta de tratamiento de fangos y lodos prevista en la EDAR de Tudela, un proyecto gestionado por NILSA, empresa pública del Gobierno de Navarra. Su postura supone un claro desmarque respecto a la línea defendida por Eneko Larrarte, actual concejal de Contigo Tudela y considerado su mentorado político.
Rubio, que fue concejala del Ayuntamiento de Tudela durante 36 años (1979-2015) y diputada en el Parlamento de Navarra entre 1999 y 2003, ha dejado claro que su rechazo no se limita a la ubicación concreta del proyecto, sino al modelo elegido. “Mi opinión, que igual no coincide del todo con la del grupo municipal que apoyo, pero en parte sí, es que no tenían que centralizarse los lodos ni en Tudela ni en ningún sitio”, ha afirmado.
La exconcejala ha defendido una alternativa basada en la descentralización del tratamiento, con instalaciones de menor tamaño repartidas por el territorio. “Tenía que haber pequeñas plantas en diferentes sitios”, ha señalado, subrayando que centralizar los residuos “lo que hace es decretar que venga todo eso a Tudela, con el transporte y el impacto que conlleva”.
Rubio ha vinculado su oposición a razones ambientales y territoriales, recordando el peso de la agricultura en la Ribera y alertando sobre los efectos del proceso más allá de los propios lodos. “No solo son los lodos, es lo que después del tratamiento queda”, ha advertido. En este punto, ha coincidido abiertamente con Ecologistas en Acción, organización a la que ha pedido que se escuche más en el debate público.
“Todavía tengo confianza de que se puedan debatir estos temas, que se escuche lo que dice Ecologistas en Acción y que se busque otra solución”, ha añadido, insistiendo en que el tratamiento debería realizarse “en distintos sitios, sin que los lodos tengan que viajar de un lado para otro y sin que haya un lugar que se chupe lo de todos los demás”.
Las declaraciones de Rubio contrastan con la postura mantenida por Eneko Larrarte, concejal de Contigo Tudela, que en los últimos meses ha defendido el proyecto desde una perspectiva técnica y ambiental, respaldando la gestión de NILSA y criticando duramente la oposición del alcalde. Larrarte ha acusado al equipo de gobierno municipal de actuar de forma “precipitada” y “populista”, y ha advertido de las consecuencias económicas, ambientales y legales que, a su juicio, tendría romper con la empresa pública.
La reacción del alcalde de Tudela, Alejandro Toquero (UPN), no se ha hecho esperar. Toquero ha expresado respeto personal hacia Rubio, pero ha utilizado sus palabras para cargar contra Contigo Tudela. “Disto mucho en cuanto a ideología y política con Milagros Rubio, pero siempre la he respetado. Opina que no es bueno para nuestra ciudad que nos traigan la mitad de los lodos y fangos a tratar aquí”, ha señalado.
El alcalde ha ido más allá y ha acusado al grupo municipal de la oposición de abandonar sus principios. “Me da mucha pena ver cómo Contigo Tudela, su partido, por hacernos oposición han dejado de lado sus principios, valores y la defensa de los intereses de Tudela. No hacen daño a Toquero ni a UPN, hacen daño a Tudela”, ha afirmado.
Con este cruce de posicionamientos, el debate sobre la planta de lodos suma un nuevo elemento político: el desacuerdo explícito entre el concejal que ha liderado su defensa técnica y una de las figuras históricas de su entorno, que ha rechazado de forma clara la centralización del tratamiento y ha reclamado un cambio de modelo.