Han vuelto a hacerlo, varios desconocidos han vuelto a atacar el convento de las religiosas de la Inmaculada Concepción de Echarri Aranaz arremetiendo contra la puerta de acceso a patadas y empotrando con violencia un cono de obra contra los cristales. El suceso ha tenido lugar en la madrugada del jueves al viernes.
Las monjas, la mayor parte octogenarias, conviven desde hace tiempo con este tipo de incidentes que se han repetido con pintadas, lanzamiento de objetos y episodios especialmente desagradables, como la vez que rompieron la puerta mientras las religiosas velaban el cadáver de una hermana recién fallecida.
El convento se encuentra justo enfrente del gaztetxe del municipio (centro juvenil), y ya ha sufrido en el pasado reciente pintadas, lanzamientos de vasos y botellas e incluso heces esparcidas en el entorno.
En el Ayuntamiento de Echarri Aranaz hay 11 concejales: 10 son de Bildu y uno de UPN, Juan Frommknetch, que no pertenece a la localidad, pero que defiende la voz de los que viven atemorizados por la violencia abertzale. Este edil presentó en diciembre una moción contra estos ataques tras un episodio ocurrido antes de las vacaciones de Navidad.
Bildu no votó a favor de esa iniciativa, siempre según el testimonio trasladado. El concejal asegura que le respondieron que, “como era de fuera”, no se enteraba, y que lo ocurrido en diciembre se atribuía a “un grupo de críos de borrachera”.
Echarri Aranaz es la localidad en la que los terroristas de ETA asesinaron al que era su alcalde, Jesús Ulayar. Y desde entonces, los vecinos le han hecho la vida imposible a la familia, hasta el punto que hace años que abandonó el pueblo.
Cada año, en el aniversario del asesinato, Vecinos de Paz deposita un ramo de flores en la puerta de la casa de los Ulayar, donde fue asesinado, y no duran ni 24 horas. Es más, al igual que ahora el convento de las religiosas de la Inmaculada, la casa de los Ulayar ha sido recurrentemente vandalizada por los mismos de siempre.
Hasta la fecha se limitaban a pintadas y destrozos en la puerta o a discutibles decisiones municipales, como poner contenedores de basura exactamente sobre el lugar sobre el que cayo al suelo abatido a tiros por los asesinos de ETA. La cuestión es que en el último ataque contra la casa de los Ulayar, los proetarras entraron al interior de la vivienda (vacía desde hace años) destrozando muebles, espejos y cristales de la vivienda.