• miércoles, 24 de julio de 2024
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SOCIEDAD

El nuevo colegio Adériz de Pamplona suma más de 200 inscripciones y comenzará en septiembre

El plazo de inscripción sigue abierto y siguen aceptando alumnos de cara al estreno del colegio después del verano 

Imanol Gorrayola, director del nuevo colegio Adériz. IÑIGO ALZUGARAY
Imanol Gorrayola, director del nuevo colegio Adériz. IÑIGO ALZUGARAY

Hace apenas cuatro meses que una iniciativa de padres defensores de la educación diferenciada se propuso poner en marcha un nuevo colegio en Pamplona. Hoy, tras mucho esfuerzo, dedicación y ciertas dosis de incertidumbre, despejan todas las dudas y confirman que el 9 de septiembre arrancará en el primer curso académico del Colegio Adériz, con más de 200 alumnos.

200 alumnos, y creciendo, porque siguen aceptando inscripciones en algunos cursos en los que todavía tienen plazas libres. Hace unos días reunieron por primera vez a los 30 profesores que van a formar parte de su claustro y que han reclutado de seis colegios diferentes de toda España. Allí conocieron el proyecto educativo de la mano de quienes van a ser sus directores: Imanol Goyarrola y Cristina Martín. Ambos presentarán también el proyecto a las familias y esperan que algunos padres indecisos puedan convencerse conociendo directamente a los que van a ser los profesores de sus hijos en el mencionado encuentro.

La idea del nuevo centro surgió tras el ataque del Gobierno de Navarra a la educación diferenciada que en Navarra impartían Miravalles-El Redín e Irabia-Izaga. Estos colegios pasarán a ser mixtos para poder mantener el concierto, pero algunas familias han preferido involucrarse en el nuevo proyecto para mantener su libertad de escoger una educación diferenciada. El nuevo Colegio Adériz también mantendrá la atención pastoral de la Prelatura del Opus Dei.

Adériz, según explican, se diferencia del resto en "la autonomía que permite tener una libertad privada para elegir contenidos. Eso nos hará capaces de acompañar a cada alumno y a su familia", subraya Gorrayola, algo en lo que Martín profundiza subrayando que "la libertad de organizarnos nos permite poner en el centro lo que de verdad nos parece fundamental: la formación, la lectura, el acompañamiento personal, las artes... Tenemos toda la autonomía para ponerle espacio, tiempo y dedicación del profesorado a lo que nos padres nos han encomendado".

En un principio, y por una cuestión de espacio, iban a empezar sólo con niños y niñas en aulas diferenciadas de primero, segundo, tercero y cuarto de Educación Primaria y de los primeros cursos de Secundaria, pero la demanda de plazas les ha forzado a hacer encaje de bolillos y abrir también aulas de quinto y sexto. De esta forma, tal y como confirma Goyarrola, arrancan ofreciendo todos los cursos de Primaria y los tres primeros de Secundaria en este primer año.

De esta manera, contarán con una media de 12 alumnos por aula, aunque no es una media exacta, porque en algunos cursos se acercan a la veintena y en otros apenas llegan a la decena. Asimismo, insisten en que esta cifra va a variar al alza con las nuevas matriculaciones que esperan conseguir en los meses de verano.

Lo más complicado en la gestión del nacimiento del colegio, ha sido, según reconoce Cristina Martín, la gestión de la incertidumbre. "Desde el principio nos preguntábamos si éramos cuatro locos aventureros, o realmente esta idea tenía visos de viabilidad. Hoy la respuesta de la demanda nos ha dado la razón". Algo que también confirma Gorrayola, que explica que "un colegio como este es necesario en Pamplona, porque ahora tenemos más de 200 niños, pero el año que viene seremos más de 300 con toda seguridad" 

El otro asunto que les preocupaba especialmente era la sostenibilidad económica. El plan de viabilidad reflejaba unos números ambiciosos que finalmente han logrado cubrir. Partiendo de la base que no habrá concierto económico con el Gobierno de Navarra, y que los ingresos proceden de las aportaciones de las familias, han fijado unas cuotas que van desde los 350 euros a los 480 mensuales en función del curso de cada niño. Asimismo han establecido un sistema de descuentos por segundos, terceros y sucesivos hermanos en el centro.

Otra cuestión resuelta y que inicialmente parecía uno de los obstáculos más difíciles de sortear ha sido la sede del colegio. Finalmente llegaron a un acuerdo con el colegio Irabia-Izaga para el uso de un ala del centro que el colegio tiene en Cordovilla. Allí instalarán unidades administrativas independientes, no compartirán profesorado ni espacios comunes, cumpliendo con la normativa que dicta el Departamento de Educación del Gobierno de Navarra.

Este curso 2024/2025 compartirán la sede con los últimos cursos de Irabia-Izaga, pero tan pronto como este colegio acabe las obras de su nuevo edificio de aulas, podrán utilizar todo el complejo de Cordovilla.

La iniciativa de padres que ha impulsado la apertura de este nuevo colegio es muy consciente de la importancia de la educación de sus hijos como "una herramienta muy poderosa para hacer personas felices". Por eso, y para conseguir este fin, disfrutarán de la libertad de decidir, lejos de las imposiciones del sistema educativo. En este sentido, Martín explica que en la actualidad el sistema está "muy tecnologizado", así que "vamos a intentar tener un ritmo pausado acorde con un ritmo madurativo más natural en los niños en el uso de las nuevas tecnologías".

Asimismo, Gorrayola destaca que el propósito del centro es "fomentar una cultura profunda, que les permita tener un espíritu crítico y defender sus convicciones con respeto y comprensión", para ello, apostilla Martín, le darán especial relevancia al cultivo de las artes y las humanidades". 

De esta forma, reafirman su apuesta por "el lápiz y el papel, como toda la vida". "Queremos trabajar con los niños destrezas intelectuales esenciales trabajándolas de forma coordinada en todas las asignaturas, para que desarrollen capacidades que hoy por hoy no son un fuerte en nuestro sistema educativo: pensar, leer, escribir hablar y escuchar con un alto nivel de competencia y profundidad", sentencian.

Con la creación de Adériz, el abanico de opciones para elegir de los padres ha crecido, ahora hay una opción más que defiende la educación diferenciada, algo que el Gobierno de Navarra, presidido por María Chivite, se había cargado de un plumazo. 

"Nosotros, y los padres que han confiado en nosotros creemos firmemente en la educación diferenciada. La experiencia real de cada día nos dice que hay diferencias evidentes en los procesos madurativos de niños y niñas", explica Martín. Se trata de evidencias que no están relacionadas con estereotipos culturales sino con el hecho tan simple y fisiológico como que "desarrollan las mismas competencias, pero a edades diferentes".


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