El antimicrobiano de Navarrabiomed contra Staphylococcus aureus ha sido desarrollado por un equipo de la Unidad de Patogénesis Microbiana de Navarrabiomed - UPNA en Pamplona. La investigación ha abierto una nueva vía para combatir una bacteria relacionada con más de un millón de muertes anuales en todo el mundo.
El avance se encuentra todavía en fase preclínica, pero ha mostrado eficacia en modelos experimentales de infección. La innovación se basa en la modificación genética de virus para que actúen como “caballos de Troya”: entran solo en el interior de Staphylococcus aureus y destruyen la bacteria sin dañar otros microorganismos del organismo.
La investigación ha sido publicada en npj Biofilms and Microbiomes y ha contado con financiación del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades. El trabajo ha combinado microbiología molecular, biología sintética y modelos de infección experimental en ratón.
El proyecto ha estado liderado por el doctor Íñigo Lasa, investigador principal de la Unidad de Patogénesis Microbiana de Navarrabiomed y catedrático de la Universidad Pública de Navarra. El trabajo ha sido realizado principalmente por Nahiara Garmendia-Antoñana y Pedro Dorado-Morales.
Además, el equipo de Pamplona ha contado con la colaboración del investigador José R. Penadés, director del Departamento de Enfermedades Infecciosas en el Imperial College London. Esta colaboración ha reforzado el carácter multidisciplinar de una investigación centrada en una de las bacterias más complejas para la medicina actual.
Staphylococcus aureus es una bacteria muy común que coloniza la piel y las fosas nasales de aproximadamente el 30% de la población adulta. Sin embargo, cuando atraviesa la barrera epitelial, “se convierte en un patógeno extraordinariamente versátil”.
Por este motivo, la comunidad científica internacional se encuentra en una carrera para desarrollar antimicrobianos de precisión capaces de hacer frente a este tipo de infecciones. En ese contexto se sitúa el nuevo antimicrobiano de Navarrabiomed, diseñado para atacar de forma muy selectiva a la bacteria.
El trabajo desarrollado en Navarrabiomed - UPNA utiliza virus modificados mediante biología sintética, conocidos como bacteriófagos. Estos virus infectan de manera específica a Staphylococcus aureus y transportan el sistema de edición genética CRISPR.
Ese sistema actúa como unas “tijeras moleculares” programadas para cortar el material genético de la bacteria. Los investigadores han destacado que estos virus son completamente inofensivos para las personas porque no pueden infectar las células humanas.
Por ahora, la eficacia del antimicrobiano de Navarrabiomed se ha demostrado en modelos experimentales de mastitis. Esta infección de la glándula mamaria es frecuente tanto en animales como en mujeres y está vinculada a la salud materno-infantil y veterinaria.
En esos ensayos, la nueva terapia ha resultado tan eficaz como la vancomicina, uno de los antibióticos más potentes disponibles actualmente para tratar infecciones causadas por Staphylococcus aureus. El dato sitúa el avance en una fase prometedora, aunque todavía previa a su aplicación clínica.
Íñigo Lasa ha destacado la importancia de esta alternativa terapéutica por su precisión. “Una de las grandes ventajas de esta estrategia es su altísima precisión: ataca exclusivamente a Staphylococcus aureus en el lugar de la infección sin afectar al resto de las bacterias de organismo”, ha señalado.
El investigador ha subrayado que esta característica supone una diferencia clave frente a los antibióticos clásicos. Según ha explicado, esos tratamientos suelen actuar de forma indiscriminada y también destruyen bacterias que cumplen funciones esenciales para la salud.
La Organización Mundial de la Salud considera Staphylococcus aureus como “una de las principales amenazas para la salud pública mundial debido a su extrema capacidad para evadir los tratamientos convencionales”. Esta resistencia ha convertido a la bacteria en un desafío clínico global.
Uno de los mayores peligros de esta bacteria es su capacidad para adherirse a superficies y formar biofilms. Estas películas protectoras la vuelven hasta 1.000 veces más resistente a los antibióticos y al sistema inmunitario.
El tratamiento habitual frente a estas infecciones se basa en antibióticos como la vancomicina o la daptomicina. Sin embargo, cuando aparecen cepas resistentes, las posibilidades terapéuticas pueden ser muy limitadas.
Entre los factores de riesgo para sufrir una infección grave por Staphylococcus aureus se encuentran las cirugías hospitalarias, los implantes, las heridas abiertas, los traumatismos, las enfermedades crónicas o los sistemas inmunitarios debilitados. También se ha asociado a infecciones durante la lactancia, como la mastitis.
Otra de las razones que explican el aumento de estas infecciones es el envejecimiento de la población. También influye el uso cada vez más frecuente de prótesis, un contexto en el que la bacteria puede colonizar el implante.
En estos casos, Staphylococcus aureus puede provocar infecciones crónicas difíciles de tratar. A menudo, solo se resuelven con la retirada de las prótesis infectadas y su sustitución por otras nuevas.