La Universidad de Navarra ha llevado a Chiva el trabajo de 67 estudiantes que han diseñado nuevos espacios públicos y equipamientos multifuncionales para esta localidad valenciana, una de las más castigadas por la DANA de octubre de 2024.
La propuesta ha surgido de una colaboración entre la Universidad de Navarra, el Ayuntamiento de Chiva y el aula para dar respuesta a los efectos de las inundaciones con aprendizaje aplicado y vocación social. Los alumnos han presentado sus proyectos al concejal de Urbanismo, Manuel Vicente Verdeguer, en un acto celebrado en la Escuela de Arquitectura.
En la presentación también han estado los profesores Juan Miguel Otxotorena, Antonio Cidoncha, Víctor Larripa y Efrén Munárriz. El encuentro ha servido para mostrar propuestas que no se limitan a levantar edificios, sino que estudian el territorio, el riesgo hídrico y la relación de la arquitectura con el agua.
Verdeguer ha agradecido la creatividad y el compromiso de los estudiantes y ha destacado que sus trabajos tienen “un valor especial”. Según ha explicado, los universitarios han analizado la vulnerabilidad del terreno frente al agua y han planteado equipamientos pensados no solo para funcionar, sino también para resistir.
El edil también ha subrayado la importancia de la colaboración entre la administración pública y la universidad. “Los ayuntamientos necesitamos talento, mirada fresca y pensamiento crítico, y la universidad necesita realidad, territorio y problemas concretos que desafíen la teoría”, ha señalado.
Tras la DANA, el Ayuntamiento de Chiva ha querido impulsar equipamientos innovadores, como centros de reunión, instalaciones deportivas, culturales y espacios de socialización. El objetivo pasa por cohesionar a una población dispersa en barrios y urbanizaciones y crear infraestructuras cívicas más resilientes ante los desafíos sociales y ambientales.
“Cuando la DANA golpeó nuestro término municipal, no solo afectó las infraestructuras, también los espacios de encuentro y las zonas deportivas”, ha recordado Verdeguer. A su juicio, cuando eso ocurre se entiende que la arquitectura no es solo técnica, sino también comunidad, cohesión y esperanza construida.
Los trabajos se enmarcan en el Taller de Proyectos de 4º curso, una asignatura en la que la arquitectura se enfrenta a un contexto real con una dimensión social y territorial muy marcada. De hecho, el pasado enero los universitarios viajaron a Chiva junto a sus profesores para conocer de primera mano las necesidades y los condicionantes del entorno.
En los próximos meses se elegirá el mejor proyecto de la Universidad de Navarra y varios arquitectos de relevancia harán una crítica en directo para valorar la originalidad de las propuestas, su adecuación al entorno y sus características.
La iniciativa forma parte además de Arquitectura & Agua, un proyecto impulsado por el Foro América de la Universidad de Navarra en el que participan once universidades de España y Latinoamérica. Su finalidad es pensar nuevas formas de habitar, proyectar y gestionar el territorio ante el aumento de las inundaciones, uno de los fenómenos más asociados al cambio climático.
En el caso de España, junto a la Universidad de Navarra participa la Universidad Politécnica de Valencia, y ambas han elegido Chiva como zona de trabajo. Cada universidad desarrolla su propuesta sobre un territorio afectado por inundaciones para adaptar sus soluciones a la realidad del terreno.