SOCIEDAD
La condena europea por una doble agresión sexual en Pamplona desata la petición de cese de una comisaria
El Sindicato Unificado de Policía ha presentado la petición a la Delegación del Gobierno en Navarra
El Sindicato Unificado de Policía en Navarra ha pedido el cese de la comisaria jefa de Policía Judicial de Pamplona en un escrito remitido a la Delegación del Gobierno en Navarra. El sindicato, mayoritario en la Policía Nacional, ha pedido su salida tras la condena firme del Estado por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos por la mala praxis policial en una investigación.
El SUP ha vinculado su petición a la investigación de una doble agresión sexual con sumisión química ocurrida en Pamplona en 2016. Según el sindicato, la sentencia del tribunal europeo ha atribuido al Estado español graves deficiencias en el proceso.
En el escrito, el sindicato ha señalado que la sentencia ya ha sido definitiva después de que la Abogacía del Estado haya decidido no recurrir ante la Gran Sala. El SUP ha indicado que el fallo ha fijado “de forma inequívoca” la responsabilidad del Estado por deficiencias graves en la investigación.
El sindicato ha sostenido que la resolución ha recogido irregularidades sistemáticas y la desaparición y borrado de pruebas que estaban bajo custodia policial. También ha afirmado que esas pruebas debían conservarse por un requerimiento judicial expreso.
El SUP ha considerado que estos hechos han supuesto una quiebra absoluta de la cadena de custodia y una vulneración de principios básicos que deben regir la actuación policial. En su valoración, el impacto institucional ha sido de “extraordinaria gravedad”.
Según el sindicato, la responsabilidad ha recaído directamente sobre la comisaria que ha estado al frente de la Policía Judicial en Pamplona. Ha añadido que se trata del área encargada de la investigación de delitos y de la custodia de pruebas bajo mandato judicial, por lo que ha exigido el máximo nivel de rigor y legalidad.
El sindicato ha afirmado que la decisión del Estado de no recurrir ha agravado el descrédito institucional. También ha sostenido que ha dañado la confianza ciudadana en la respuesta policial ante delitos de extrema gravedad y ha proyectado una imagen negativa para el cuerpo.
Para el SUP Navarra, la continuidad de la mando policial ha resultado incompatible con las exigencias de responsabilidad y credibilidad institucional. Ha asegurado que esta situación ha generado alarma social y ha perjudicado la imagen de miles de agentes que trabajan con profesionalidad.
Por todo ello, el SUP ha solicitado a la Delegada del Gobierno que proponga al Ministerio del Interior el cese inmediato e inaplazable de la responsable. Además, ha pedido medidas disciplinarias y administrativas para evitar que vuelva a ocupar puestos de máxima responsabilidad en la Jefatura Superior de Policía de Navarra.
El sindicato ha concluido que no ha podido ni debido guardar silencio ante lo que ha calificado como uno de los episodios más graves de descrédito de la Policía Nacional en Navarra. Y ha reclamado una actuación institucional “ejemplar, inmediata y contundente”.