La Clínica Universidad de Navarra ha celebrado en Pamplona un acto cargado de memoria, gratitud y emoción. Por primera vez, el hospital ha entregado los Broches de Oro a los profesionales que se jubilan durante el curso 2025-2026, un reconocimiento con el que ha querido poner rostro a décadas de trabajo silencioso, compromiso diario y servicio a los pacientes.
En total, la Clínica Universidad de Navarra ha distinguido a 43 profesionales de su sede de Pamplona que han desarrollado gran parte de su vida laboral en el hospital. Lo han hecho desde ámbitos muy distintos, tanto asistenciales como no asistenciales, pero con un elemento común: haber contribuido durante años a construir la identidad humana y profesional de la Clínica.
El acto ha nacido con vocación de agradecer públicamente una trayectoria que, en muchos casos, ha estado ligada a momentos decisivos en la vida de miles de pacientes y familias. La iniciativa ha reconocido no solo los años de trabajo, sino también la huella personal que estos profesionales han dejado en sus equipos y en la propia institución.
El director general de la Clínica, Joseba Campos, ha destacado que esta primera edición de los Broches de Oro “expresa de manera visible la gratitud de la institución hacia quienes han sostenido durante años su misión”. Según ha señalado, se trata de “una ocasión para reconocer que la excelencia de este hospital se ha construido generación tras generación gracias a personas que han entendido su trabajo como un servicio a toda la sociedad”.
Campos ha subrayado además que detrás de cada uno de los 43 profesionales reconocidos “hay muchos años de trabajo bien hecho y de entrega al paciente”. En ese sentido, ha afirmado que este broche “es pequeño, pero representa una gratitud muy grande y el cierre de una etapa profesional para sentirse muy orgullosos”.
El director general de la Clínica también ha puesto el acento en el valor de las personas dentro de una institución sanitaria. “La mejor medicina no se sostiene solo con tecnología o infraestructuras, sino con personas comprometidas, capaces de dejar un legado de exigencia, humanidad y sentido de misión”, ha indicado durante su intervención.
En nombre de la promoción de profesionales que se retiran este curso, María del Mar Ocón de Miguel, enfermera de Neumología, ha recordado una experiencia compartida por varias generaciones de trabajadores del hospital. Su intervención ha estado marcada por los recuerdos de décadas de aprendizaje, esfuerzo, compañerismo y cercanía con los pacientes.
“La Clínica ha sido un lugar de trabajo, pero también un espacio de relaciones, esfuerzo y crecimiento personal. Sin distinción de funciones, hemos trabajado por y para el paciente. Ellos han sido siempre nuestra prioridad y quienes han marcado la diferencia en nuestra labor diaria”, ha afirmado Ocón de Miguel.
La enfermera también ha recordado la evolución vivida en el hospital durante los años de ejercicio de esta generación de profesionales. Ha hecho referencia a los cambios tecnológicos y asistenciales de las últimas décadas, al valor del compañerismo y al apoyo de las familias en días de guardias, festivos de trabajo y horarios exigentes.
Entre los profesionales reconocidos también ha intervenido Conchi del Río, auxiliar de Enfermería, que ha resumido el sentimiento de despedida con una frase especialmente emotiva: “Nos vamos de nuestro trabajo, pero no nos vamos del todo de esta casa. Gracias por tantos años, por tantos nombres y por tantos recuerdos”.
Por su parte, Jesús Mari Monreal, del Servicio de Sistemas de Información del hospital, ha puesto en valor la diversidad de perfiles que han formado parte de la Clínica durante todos estos años. “En la Clínica todos sumamos: médicos, enfermeras, farmacéuticos, auxiliares, técnicos, administrativos, personal de mantenimiento o del Servicio de Hospitalidad; hemos tenido diferentes funciones, pero un mismo propósito”, ha señalado.
El director de Recursos Humanos de la Clínica en Pamplona, Jesús Rodríguez Polo, ha explicado que la entrega de los Broches de Oro representa algunos valores nucleares para la institución. Entre ellos, ha citado el reconocimiento humano y profesional, la cohesión cultural entre profesionales, la identidad compartida y la vinculación con el espíritu fundacional de la Universidad de Navarra.
La Clínica Universidad de Navarra cuenta actualmente con más de 4.000 profesionales entre sus sedes de Pamplona y Madrid. El hospital ha consolidado un modelo basado en la colaboración interdisciplinar, la investigación, la docencia y la atención personalizada al paciente, con perfiles asistenciales y no asistenciales que forman parte de su actividad diaria.
Según se ha señalado, la Clínica figura entre los hospitales españoles con mayor capacidad de atracción y retención de talento sanitario, de acuerdo con Merco Talento. En ese contexto, los Broches de Oro han querido reconocer a quienes han formado parte de esa historia desde la constancia, la responsabilidad y una forma de entender el trabajo sanitario como servicio.