El alto tribunal ha denegado que el exdirigente socialista pueda firmar en el juzgado de paz de su localidad y le requiere designar un juzgado de instrucción para cumplir la medida cautelar.
Para los poco más de 3.600 vecinos de Milagro, es más extraordinario el revuelo de cámaras de televisión que la presencia de Cerdán en el pueblo. No alterará sus vidas.