Ripagaina ha entrado en una nueva fase en el debate sobre su futuro administrativo después de que el Gobierno de Navarra haya concluido en un informe que la alteración de los límites municipales del barrio es económicamente viable. Tras conocer ese documento, EH Bildu ha defendido que ahora se abre una etapa para buscar acuerdos entre ayuntamientos y plantear una propuesta concreta a la ciudadanía.
El alcalde de Pamplona, Joseba Asiron, ha asegurado que las alcaldías implicadas van a intentar recabar “mayorías amplias y suficientes” para trasladar a los vecinos y vecinas de Ripagaina una salida consensuada. El objetivo, según ha explicado, pasa por “solucionar este tema” con una propuesta que después pueda ser sometida a consulta.
Asiron ha realizado esta valoración este miércoles 18 de marzo de 2026 junto a la alcaldesa de Burlada, Berta Arizkun, después de participar en la reunión mantenida entre el Ejecutivo foral y los alcaldes de Pamplona, Burlada, Valle de Egüés y Huarte. En ese encuentro, el Gobierno foral les ha dado a conocer el informe sobre las posibilidades administrativas de Ripagaina.
En un comunicado conjunto, los alcaldes de Pamplona, Burlada y Huarte, los tres de EH Bildu, han valorado de forma positiva la entrega del documento elaborado por Cohesión Territorial. A su juicio, el estudio apunta al acuerdo entre ayuntamientos como la vía para encauzar la situación actual del barrio.
El alcalde de Pamplona ha destacado además la importancia de que el Gobierno de Navarra haya dado a conocer este informe sobre una posible reordenación administrativa del barrio. Según ha señalado, una de las conclusiones principales es que cualquier alteración de términos municipales en Ripagaina debería pasar por un acuerdo entre las entidades locales afectadas.
Junto a Joseba Asiron, también han asistido a la reunión el alcalde de Huarte, Alfredo Arruiz, y la alcaldesa de Burlada, Berta Arizkun, además del consejero de Ordenación del Territorio, Óscar Chivite. La cita ha servido para trasladar a los consistorios implicados el contenido del estudio y abrir una nueva fase política e institucional.
Asiron ha afirmado que esta circunstancia refuerza el planteamiento que EH Bildu ha venido defendiendo sobre el futuro de Ripagaina. En su opinión, deben ser los propios vecinos quienes decidan qué salida quiere el barrio, de modo que la última palabra recaiga en la ciudadanía.
En esa línea, ha subrayado que la propuesta que se acuerde entre las administraciones será sometida a consulta. De esta forma, Ripagaina podría afrontar una solución con participación directa de sus residentes, después de años de debate sobre su encaje administrativo.
Por su parte, Berta Arizkun ha considerado que el nuevo informe abre posibilidades reales para desbloquear una situación que, según ha lamentado, se ha ido alargando en el tiempo. La alcaldesa de Burlada ha recordado que ya existían informes de Cohesión Territorial en 2019 y 2021 que apuntaban a que la fragmentación administrativa estaba condicionando el desarrollo del barrio.
Arizkun ha defendido por ello que la entrega de este nuevo documento supone una buena noticia. A su entender, el camino hacia una solución está ahora más cerca y permite avanzar para que la ciudadanía de Ripagaina tenga un papel protagonista en las decisiones sobre su futuro institucional y administrativo.
La alcaldesa ha enumerado además algunos de los problemas que, a su juicio, deberán abordarse en esta nueva etapa. Entre ellos ha citado la fragmentación administrativa en cuatro municipios, la falta de configuración del territorio como un área de centralidad, las dificultades para garantizar la accesibilidad y la comunicación externa, así como la lentitud en el desarrollo y puesta en marcha de espacios dotacionales.
El siguiente paso, según ha explicado, será elaborar una propuesta consensuada entre las partes implicadas. Esa propuesta deberá intentar dar respuesta a esas cuestiones y, finalmente, será sometida al refrendo de la ciudadanía de Ripagaina.