Jerusalén Balda Lasa, una pamplonesa nacida en la calle Jarauta y residente en Barañáin, ha cumplido cien años este jueves 30 de abril de 2026. El alcalde de Pamplona, Joseba Asiron Saez, se ha desplazado hasta su domicilio para felicitar personalmente a la nueva centenaria.
El primer edil le ha entregado un ramo de flores, el pañuelo y el pin de la ciudad en un encuentro familiar en el que han estado presentes varios de sus allegados. Jerusalén Balda Lasa, conocida por todos como Jeru, ha celebrado así un siglo de vida marcada por su vínculo con Pamplona, su familia y algunos recuerdos históricos que conserva con gran claridad.
Jerusalén Balda Lasa nació en Pamplona el 30 de abril de 1926. Es hija de Bartolomé Balda y Gregoria Lasa, y fue la mayor de tres hermanas.
Desde muy pequeña ha acumulado historias ligadas a la vida cotidiana de otra época. Una de las anécdotas que ha contado es que, siendo niña, avisaba en Dantxarinea a los franceses que querían pasar estraperlo cuando había vía libre de guardia civil.
La nueva centenaria pamplonesa también recuerda con nitidez un episodio ocurrido el 18 de julio de 1936. Aquel día estaba jugando en la Plaza de San Francisco cuando un militar les dijo que se fueran corriendo a casa porque empezaba la guerra.
En su juventud, Jeru viajó a París y pasó frecuentes veranos en San Sebastián con unos familiares que residían allí. También trabajó para un sastre de la capital navarra.
Otra de sus grandes aficiones ha sido el fútbol. Jerusalén Balda Lasa fue socia de Osasuna durante varios años y hoy mantiene viva su pasión por el equipo rojillo.
Su vida cambió de forma radical en 1968, tras el fallecimiento de su hermana Nieves, la segunda de las tres. En aquel momento, Jeru no dudó en dejar su propia vida para hacerse cargo de sus cuatro sobrinos, que eran todavía muy pequeños.
Años después contrajo matrimonio con Jesús Aristu, viudo de su hermana. Desde entonces, su vida ha estado dedicada por completo a la familia, haciendo suyos los hijos, hijas y el marido de Nieves.
Jeru enviudó en 2006. En la actualidad, su vida gira en torno a sus cuatro hijos e hijas, nueve nietos y nietas, y cuatro biznietos y biznietas.
La felicitación del alcalde de Pamplona ha reconocido la trayectoria vital de una mujer que ha llegado a los cien años rodeada de su familia y con una memoria llena de vivencias ligadas a la ciudad en la que nació.