PAMPLONA
Los proetarras ensucian y el contribuyente paga: Pamplona limpia el rastro del vandalismo en sus calles
Pamplona refuerza desde el lunes el servicio de limpieza de fachadas en Casco Antiguo y Ensanches
Pamplona reforzará desde el lunes la limpieza vertical en el Casco Antiguo y los Ensanches con dos equipos suplementarios, una medida que llega tras la polémica política por las pintadas en comercios del centro.
El Ayuntamiento de Pamplona ha explicado que esos dos equipos, de dos personas cada uno, se sumarán al servicio ordinario para actuar de forma específica sobre cierres de locales y bajeras. El objetivo municipal es mejorar la imagen de estas zonas antes de Semana Santa y repetir después la intervención antes de San Fermín y de la campaña de Navidad.
Según la información municipal, uno de los equipos trabajará en el Casco Antiguo y el otro arrancará en los Ensanches. Para retirar pintadas y cartelería se emplearán pinturas al agua, chorro de agua a presión y decapante.
La campaña no actuará en los locales que hayan rechazado esa intervención ni en aquellos en los que resulte incompatible con la actividad comercial. Tampoco se limpiarán carpinterías ni puertas de portales, que el Ayuntamiento considera elementos singulares.
Este refuerzo se financiará con las 1.200 horas de servicios variables previstas en el contrato de limpieza viaria adjudicado a Tasubinsa. De ese total, 1.000 horas corresponden a 2026 y 200 quedaron sin ejecutar en 2025.
En paralelo, en las últimas semanas se han sucedido denuncias por pintadas con contenido proetarra en comercios del centro de Pamplona. Uno de los casos más visibles ha sido el del establecimiento Sabor a España, en la calle Mercaderes, que volvió a aparecer vandalizado en febrero con nuevas inscripciones en su escaparate.
Con este escenario, la nueva campaña de limpieza vertical se interpreta también como una respuesta práctica al deterioro visual que arrastran algunas calles del centro. La disputa política, sin embargo, sigue abierta por el momento elegido, el uso de recursos del contrato público y la relación de todo ello con el ambiente previo al paso de la Korrika por Pamplona, una carrera desgraciadamente popular por sus homenajes a los presos de ETA.