• lunes, 15 de julio de 2024
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SAN FERMÍN 2023

Donan Pher en San Fermín, el emperador del bolígrafo que se enamoró de Pamplona

Estuvo 50 años vendiendo bolígrafos y rotuladores con un atuendo muy especial, con salacot y camisa azul de explorador.

Donan Pher en la plaza de los ajos con su 'stand' de bolígrafos en San Fermín. PATXI MENDIBURU.
Donan Pher en la plaza de los ajos con su 'stand' de bolígrafos en San Fermín. CEDIDA

Hubo una época en San Fermín donde era bastante normal encontrarse en la calle con los antiguos charlatanes como León Salvador, que convencía a los obnubilados pamploneses de las ventajas de sus novedosos productos y hacía ventas importantes en Pamplona.

Uno de ellos, vestido con su atuendo de cazador de elefantes en la selva, con salacot y camisa azul de explorador, a lo Indiana Jones, fue Donan Pher. Era su nombre 'comercial', Fernando al revés, ya que se llamaba Fernando Santos Velázquez López.

Lo curioso era que solo vendía bolígrafos y rotuladores en un pequeño 'stand' que estuvo primero en el Paseo de Sarasate, junto a las escaleras que dan a la plaza de San Nicolás, y desde 1988 en la Plaza de los ajos donde se sentía fuera de su ambiente en San Fermín.

"Bolígrafos Corvina en tinta azul, roja y negra a 100 pesetas. En Inoxcrom hay línea, calidad, precio y buena escritura. Super rotuladores fluorescentes en oferta, dos a 100 pesetas. Estilográfica de recambio", eran algunas de las ofertas que recitaba con un micrófono pegado al cuello. Muy conocido era su lote 'especial' de siete bolígrafos a 100 pesetas en San Fermín.

Donan Pher aseguraba que sus bolígrafos se paraban porque se gastan, pero no porque fallen. En 1992 manifestaba lo siguiente a la prensa navarra: "EI bolígrafo es la herramienta número uno de toda persona culta, uno de los símbolos más importantes de la cultura".

"He llegado al convencimiento de que el bolígrafo, al ir siempre con uno, es su mejor amigo. Está en el momento justo para apuntar una dirección o rellenar una quiniela que puede solucionar una vida", señalaba.

Llegó a San Fermín en 1942 y se alojaba siempre en la misma pensión de la calle Ansoleaga. Su última aparición como vendedor en las fiestas de Pamplona fue en 1992. El Ayuntamiento le dio licencia ese año para recuperar su sitio en el Paseo de Sarasate y además le dio un homenaje el mismo 6 de julio.

El alcalde Alfredo Jaime le invitó al Chupinazo en la Casa Consistorial, le hizo tirar uno de los cohetes y posteriormente le colocó el pañuelo rojo de San Fermín. Donan Pher aprovechó para vender bolígrafos entre los concejales e invitados. Al día siguiente, 7 de julio, fue a la corrida de toros como invitado.

Casado con María Dolores García Lomas y padre de dos hijas, el emperador del bolígrafo era natural de Melilla pero residía en Oviedo desde 1960. En los últimos años, Pamplona y Aranda de Duero fueron las únicas localidades a las que trasladaba su cargamento de toda clase de artículos para escribir.

Falleció en agosto de 2010 a los 86 años de edad. Lo enterraron en la localidad navarra de Elcano, donde residía una hermana suya, María Esther. En una dedicatoria a su amigo Juan José Martinena, señalaba lo siguiente en San Fermín de 1992 con 68 años de edad:

"Quiero que este presente sirva para expresaros a Pamplona y a toda Navarra mi sincero agradecimiento y el de mi familia por las innumerables atenciones recibidas".

"Atrasé la jubilación todo lo que me fue posible, sintiendo deciros que llegó el momento. Este será mi último año de venta. Mi corazón estará siempre con vosotros. Abrazos. Viva San Fermín", según el blog de Patxi Mendiburu.


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