El Castillo de Tiebas ha sacado a la luz este verano dos nuevas estructuras vinculadas a la vida cotidiana del antiguo palacio medieval: un gran horno de cocina y un canal subterráneo de agua. Los hallazgos se han producido durante el campo arqueológico impulsado por la Universidad Pública de Navarra (UPNA) y el Ayuntamiento de Tiebas-Muruarte de Reta.
La campaña, que se ha desarrollado durante cuatro semanas del mes de junio, ha contado con la participación de ocho estudiantes del Grado en Historia y Patrimonio de la UPNA, becados por el Ayuntamiento de Tiebas-Muruarte de Reta a través de su Fundación. Es el segundo verano consecutivo en el que ambas instituciones han organizado esta iniciativa en el yacimiento.
El Castillo de Tiebas, construido en el siglo XIII, fue residencia de los monarcas del Reino de Navarra y acogió la corte de reyes como Teobaldo II, Enrique I y Carlos II. La nueva intervención arqueológica ha buscado avanzar en el conocimiento de los espacios de servicio de este complejo medieval.
Los trabajos se han concentrado principalmente en el edificio de cocinas y en la red de canales de abastecimiento y desagüe del patio. Aunque los resultados todavía son preliminares, los arqueólogos han documentado dos estructuras que han considerado especialmente relevantes.
Una de ellas es un horno localizado en el sótano del edificio de cocinas, con un diámetro de 3,20 metros. Los investigadores creen que podría corresponderse con el denominado «forno de la cozina mayor» que aparece mencionado en documentación medieval.
Los documentos conservados recogen además sucesivas reparaciones del horno durante el siglo XIV. En concreto, constan intervenciones realizadas en los años 1333, 1345, 1374 y 1377.
El segundo hallazgo ha sido un canal subterráneo que habría conducido el agua desde la fuente central del patio hasta una pila situada en el edificio de cocinas. La estructura presenta una longitud aproximada de 21 metros y una altura cercana al metro.
El canal se ha conservado, aparentemente, en excelente estado. Su identificación puede ayudar a comprender mejor cómo funcionaban el abastecimiento de agua y los espacios destinados al servicio dentro del Castillo de Tiebas.
La intervención ha estado codirigida por Iosu Barragán Cidriáin, Íñigo Portela Santamaría, de la UPNA, y Nerea Soto Úriz. El proyecto ha combinado la investigación arqueológica con la formación práctica del alumnado universitario.
Los ocho estudiantes del Grado en Historia y Patrimonio que han recibido una beca municipal han sido Paula Albero Royo, Miguel Apesteguía Lapresa, Naroa Carrasco Macho, Ainhoa Gil Ibarra, Einar Mangado Montiel, Ane Pinzolas Sanz de Galdeano, Isabel Redín Díez y Marcos Vicente Arriazu.
También han participado de forma voluntaria María Fernández Galarreta e Íñigo Martínez Etayo. Por su parte, el equipo técnico ha estado formado por los arqueólogos Aitor Alzueta Chivite, Jaime Aznar Auzmendi y Maitane Tirapu de Goñi.
El proyecto ha contado además con el asesoramiento científico del profesor de la UPNA Javier Armendáriz Martija y del investigador Iván Ruiz Ardanaz. A los trabajos se han sumado personas voluntarias del propio municipio de Tiebas-Muruarte de Reta, entre ellas Joel Aguirre e Irati Dicastillo.
Una de las estudiantes participantes, Paula Albero, ha valorado la campaña como una oportunidad especialmente importante para completar su formación. Ha explicado que, para buena parte del alumnado, este ha sido ya el segundo año trabajando en el yacimiento.
«Estamos muy contentas y motivadas por poder realizar las prácticas extracurriculares del grado de Historia y Patrimonio en un ámbito tan importante como la arqueología», ha señalado. Albero también ha destacado la oportunidad de «aprender y seguir desarrollando» sus conocimientos junto a profesionales de la materia.
El equipo docente ha subrayado que el campo arqueológico ha unido formación universitaria, investigación científica y participación ciudadana alrededor de uno de los enclaves medievales más destacados de Navarra. La iniciativa también ha reforzado la colaboración entre la UPNA y Tiebas-Muruarte de Reta y ha permitido al alumnado adquirir experiencia práctica en excavación e investigación arqueológica.