Las paradas cardiacas en Navarra han dejado cada año unas 180 intervenciones y una supervivencia cercana al 20%, un dato que duplica la media nacional. La cifra se ha dado a conocer este lunes 23 de marzo en Pamplona durante el acto de entrega de 49 simuladores médicos de RCP donados por la asociación El ABC que salva vidas.
La entrega ha servido para reforzar la formación en reanimación cardiopulmonar en distintos ámbitos de Navarra. Los nuevos maniquís se destinarán a comisarías de Policía Foral, parques de bomberos voluntarios, centros escolares, clubes deportivos y ayuntamientos.
La gerente de Atención Primaria, Susana Miranda, ha participado en la entrega de los 49 maniquís de RCP. En concreto, siete han ido a las comisarías de Policía Foral, otros siete a los parques de bomberos voluntarios, 25 a centros escolares y el resto a clubes deportivos y consistorios.
El Departamento de Salud ha colaborado en la compra de simuladores y en la formación de la población desde los centros de salud. Además, el Servicio Navarro de Salud ha adquirido este año 25 maniquís para impulsar un programa de capacitación ciudadana en técnicas de soporte vital básico.
También ha continuado el programa de formación en municipios situados a más de 20 minutos de un centro sanitario de urgencias. El objetivo ha sido que la población pueda iniciar maniobras de soporte vital básico y utilizar un desfibrilador mientras llegan los servicios de emergencias.
El subdirector de Urgencias de Navarra, Clint Jean Louis, ha explicado que la supervivencia depende de una actuación rápida y coordinada. “La supervivencia depende de la rápida actuación: reconocimiento e inmediata alerta al 112, inicio precoz de maniobras de reanimación cardiopulmonar, desfibrilación temprana y soporte vital avanzado por los servicios de emergencias y hospitalarias”, ha señalado.
Según ha precisado, cerca del 60% de las paradas cardiacas se producen en el domicilio. Por eso, una de las principales líneas de trabajo pasa por enseñar a la ciudadanía cómo actuar hasta que lleguen los equipos de emergencias.
Jean Louis ha subrayado que esa mejora en Navarra se ha apoyado en la formación escolar obligatoria, en la implicación de los primeros intervinientes y en el acceso a desfibriladores. También ha recordado que desde 2019 policías, socorristas y bomberos deben certificarse de forma obligatoria en soporte vital básico y renovar esa acreditación cada dos años.
Ese refuerzo formativo ha contribuido a mejorar los datos de supervivencia en la Comunidad foral. El subdirector ha destacado, en este sentido, la actuación simultánea de los primeros intervinientes y de los servicios de emergencias, con patrullas policiales equipadas con desfibriladores y personal preparado para aplicar maniobras de reanimación.
Durante el acto se ha escuchado también el testimonio de Gerardo Irisarri, superviviente de una parada cardiaca sufrida en 2018. En su caso, un vecino y profesor de educación física reconoció la situación, inició el masaje cardiaco y pidió avisar al 112, mientras la Policía Local de Barañáin llegó en unos dos minutos y aplicó el desfibrilador sin demora.
Esa rápida respuesta permitió recuperar signos de vida y evitó secuelas. Después, los servicios de emergencias completaron la atención y hoy Irisarri mantiene una vida activa, un caso que ha servido para ejemplificar cómo funciona la llamada cadena de supervivencia.
En el mismo acto, el subdirector de Urgencias ha presentado las novedades de RAPIDA, la app de geolocalización de desfibriladores. La aplicación incorpora ahora una actualización diaria de los dispositivos registrados y validados, que ya suman 1.014 en la base de datos de Sos Navarra.
La app también ofrece indicaciones sobre cómo actuar ante una parada cardiaca, un atragantamiento, un ictus o un infarto. Además, permite registrar nuevos desfibriladores o actualizar la información ya existente.
Salud e Interior han anunciado, asimismo, el inicio del desarrollo de la segunda fase del sistema de localización de primeros intervinientes voluntarios en caso de emergencia. El proyecto busca acelerar todavía más la respuesta en situaciones críticas.
La asociación El ABC que salva vidas ha sido la encargada de donar los simuladores. Se trata de una entidad sin ánimo de lucro integrada por profesionales sanitarios del Servicio Navarro de Salud y bomberos del Gobierno de Navarra, nacida con la preocupación por la alta mortalidad de la muerte súbita.
Sus actividades comenzaron en 2011 y, desde entonces, ha contado con la colaboración del SNS y de otras entidades como Fundación "la Caixa". Gracias a ese apoyo, se han adquirido 2.977 maniquís de RCP desde el inicio del proyecto.