SOCIEDAD
Una localidad de Navarra pone en marcha un proyecto que ya ahorra dinero a decenas de vecinos
Se estima que la producción anual rondará los 126.000 kWh, la mitad para reducir la factura del propio pabellón y la otra mitad a repartir.

Se estima que la producción anual rondará los 126.000 kWh, la mitad para reducir la factura del propio pabellón y la otra mitad a repartir.
La ciudad de Estella ha dado esta semana un paso importante hacia un modelo energético más sostenible. Han comenzado a funcionar los 189 paneles solares instalados en la cubierta del pabellón polideportivo Lizarreria, una infraestructura pionera que no solo suministra energía al propio recinto deportivo, sino también a la Comunidad Energética Argi Arieta, la primera constituida en la ciudad.
Se trata de la primera instalación solar fotovoltaica de autoconsumo compartido en Estella-Lizarra, y su producción anual estimada se sitúa en torno a los 126.000 kilovatios hora (kWh), el equivalente al consumo medio de unas 40 viviendas durante un año.
La mitad de esta energía se destinará a cubrir el consumo eléctrico del pabellón, mientras que la otra mitad se repartirá entre los integrantes de la comunidad energética.
El proyecto tiene como objetivo mejorar la eficiencia energética de las instalaciones municipales y reducir la factura eléctrica tanto del Ayuntamiento como de los vecinos que forman parte de Argi Arieta. Además del ahorro económico, la iniciativa permitirá una importante reducción de emisiones de CO₂, avanzando hacia un modelo más respetuoso con el medioambiente.
Aunque el polideportivo es el principal beneficiario, el Ayuntamiento también podrá aprovechar su porcentaje de participación en la Comunidad Energética para suministrar energía a otros edificios municipales. Esto refuerza el carácter colectivo del proyecto, pensado no solo para el presente, sino también como una apuesta de futuro.
Al tratarse de una instalación de autoconsumo compartido sin baterías, la energía se consume al mismo tiempo que se produce. Los excedentes que no se utilizan se vierten a la red eléctrica y, posteriormente, se descuentan de la factura de los usuarios de la comunidad energética.
Este tipo de modelos están creciendo con fuerza en Navarra. Las comunidades energéticas se han consolidado como una alternativa al sistema eléctrico tradicional, al apostar por fuentes de energía renovables, reducir la dependencia energética y fomentar la participación ciudadana en la transición ecológica.
Solo en Navarra, en agosto de 2024 se contabilizaban ya unas 40 comunidades energéticas constituidas y un total de 82 municipios, entre ellos Estella-Lizarra, se habían sumado a este modelo colaborativo que promueve un consumo más responsable y sostenible.