SOCIEDAD
Conmoción entre los guardas forestales de Navarra por el asesinato de dos compañeros en Aspa
Estaban a punto de cumplirse 26 años desde el último asesinato a un guarda forestal, que se cometió en un monte de Huesca y nunca se esclareció.

Estaban a punto de cumplirse 26 años desde el último asesinato a un guarda forestal, que se cometió en un monte de Huesca y nunca se esclareció.
La Asociación Navarra de Guardas Forestales (ANGF/NOE) ha transmitido este sábado su pésame a las familias y compañeros de los dos agentes forestales asesinados en la localidad de Aspa, en Lleida.
La asociación, que suele utilizar sus perfiles en redes sociales para dar a conocer el trabajo que realizan diariamente en las zonas forestales de Navarra, ha enviado sus condolencias a través de su cuenta en Twitter.
En el mensaje, la agrupación navarra envía su apoyo "a las familias, amigos" y compañeros de la pareja de trabajadores asesinada este sábado mientras realizaban su trabajo en un coto de caza en Aspa.
#DEP compañeros.Nos unimos a toda la familia de #agentsrurals y enviamos todo nuestro apoyo a familia,amigos y a los #AARR#YosoyAgentRural pic.twitter.com/v134CVopXT
— forestalnavarra (@forestalnavarra) 21 de enero de 2017
#GFN se solidariza con los @agentsruralscat por el asesinato de 2 compañeros.Porque mañana podemos ser nosotros.
— forestalnavarra (@forestalnavarra) 21 de enero de 2017
#YosoyAgentRural pic.twitter.com/4bPwt8wL5i
26 AÑOS DESDE EL ÚLTIMO GUARDA FORESTAL ASESINADO
Un cazador de 28 años ha disparado contra ellos, según se ha informado en un primer momento, tras mantener una discusión. Los Mossos d'Esquadra han sido alertados por el propio cazador de lo ocurrido y al constatarse el crimen, los agentes han procedido a la detención del asesino confeso.
Desde el cuerpo policial descartan que se trate de un accidente de caza y sostienen que el detenido ha disparado intencionadamente. Se le acusa en principio de un doble homicidio.
26 años desde el último AF asesinado (Pascual Garrido). Que las muertes de hoy sirvan para que se valoren los riesgos de nuestra profesión.
— RevistaGuardabosques (@AgForestales) 21 de enero de 2017
El último agente forestal asesinado era hasta el momento Pascual Garrido, de 28 años, que murió en abril de 1991 en la sierra de Arguis, en Huesca. Fue atacado con una motosierra cuando atendía a un águila herida en una caseta. La investigación se centró en ocho presos de la cárcel de Huesca que el día del crimen realizaban, en régimen abierto, trabajos de formación forestal en la zona y en dos presuntos traficantes de droga que fueron vistos por la zona aquella misma jornada. Pero no se encontraron indicios suficientes para poder incriminar el asesinato a ninguno de los sospechosos.